Marcelo Tinelli arranca el 2026 envuelto en una mezcla de nostalgia, introspección y conflictos que lo tienen a maltraer. Alejado de la televisión y con el futuro laboral en pausa, el conductor atraviesa días de balance personal luego de un 2025 durísimo. El año pasado marcado por problemas económicos, cuestionamientos públicos de colegas y asuntos familiares que todavía buscan resolución.
En medio de ese contexto, Marcelo Tinelli descubrió a sus seguidores con una revelación emotiva que explotó en redes sociales. Lejos del show y de las cámaras, el animador se refugió en recuerdos de su historia televisiva. Comenzó compartiendo imágenes de las vacaciones con sus hijos, pero hubo un video puntual que lo descolocó por completo.
Se trató de la primera promoción de Ritmo de la Noche, el ciclo que marcó su debut fuerte en Telefe y que hoy, 35 años después, sigue siendo una marca dulce en su memoria. Marcelo Tinelli no ocultó su emoción al reencontrarse con ese material y lo expresó sin vueltas. «Me muero con la primera promoción del maravilloso programa que fue Ritmo de la noche en Telefe”, comenzó.
“No puedo creer que hayan pasado 35 años de ese día. Muy emocionante este recuerdo para mí», escribió. Para Marcelo Tinelli, ese programa no fue uno más. Ritmo de la Noche nació como reemplazo de La Noche del Domingo, el ciclo de Gerardo Sofovich, que había dejado vacante el horario central al mudarse a Canal 7. En aquel momento, el canal apostó fuerte por un Tinelli joven y con hambre de aire, y la jugada salió mejor de lo esperado.
Este programa fue uno de los grandes éxitos de Marcelo Tinelli
El éxito fue inmediato y contundente. Marcelo Tinelli logró sostener el programa durante cuatro temporadas, consolidándose como una figura fuerte del prime time. Aunque el ciclo llegó a su fin en 1994, fue el trampolín directo a El Show de Videomatch, el fenómeno que lo catapultó definitivamente a la cima de la televisión argentina.
Hoy, con el diario del lunes y un presente mucho más complejo, Marcelo Tinelli mira hacia atrás con gratitud y cierta melancolía. El conductor reconoce que, pese a los golpes recientes, los medios siguen siendo su lugar en el mundo, el espacio donde se siente cómodo y contenido tras más de tres décadas de carrera.

