Al cumplirse 11 años de la muerte del fiscal Alberto Nisman, el caso volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública. Esto se da luego de que distintas voces del ámbito judicial y comunitario coincidieran en señalar que se trató de un asesinato y no de un suicidio, como se sostuvo durante los primeros años de la investigación.
La palabra del presidente de la DAIA
El presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), Mauro Berenstein, calificó como “un gran paso” que la causa esté actualmente caratulada como homicidio. En declaraciones a Radio Rivadavia, remarcó que este es el primer año en el que la Justicia reconoce formalmente esa figura. “Nuestro compromiso es no dejarnos amedrentar porque buscan el silencio y el fiscal Nisman lo pagó con su vida”, sostuvo.
Berenstein, que este lunes participó de un homenaje a Nisman organizado por la DAIA y la AMIA, también señaló que hoy Argentina cuenta con las herramientas legales necesarias para avanzar en un juicio en ausencia, y consideró que este nuevo escenario abre una oportunidad para evitar la impunidad tanto en la causa AMIA como en el atentado a la Embajada de Israel. Además, destacó que el gobierno de Javier Milei “está en el camino correcto”.
A Nisman lo hallaron sin vida el 18 de enero de 2015 en el baño de su departamento de Puerto Madero, pocos días después de haber denunciado a la entonces presidenta Cristina Kirchner por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA, uno de los hechos más graves de la historia argentina reciente, a través de la firma del Memorándum con Irán.
“Las pruebas llevan contundentemente a que fue un asesinato”
En la misma línea, el fiscal federal Carlos Rívolo afirmó que la muerte de Nisman fue un hecho “conmocionante” para todos los fiscales del país y aseguró que “hoy las pruebas llevan contundentemente a que fue un asesinato”. Según recordó, una pericia integral realizada en 2016 determinó de manera categórica que el fiscal fue asesinado en el contexto de su labor profesional.
También en diálogo a Radio Rivadavia, Rívolo subrayó que el caso dejó al descubierto la necesidad de que las fuerzas de investigación dependan del Ministerio Público y no de los gobiernos de turno, y cuestionó la falta de una condolencia oficial tras el fallecimiento de Nisman, un detalle que consideró significativo en términos institucionales.
Finalmente, el fiscal de Comodoro Py sostuvo que la investigación sigue siendo compleja y que el trabajo de los fiscales Eduardo Taiano y Julián Ercolini implica “limar muchas capas” para llegar no solo a la verdad del crimen, sino también a la identificación de los responsables. “Lo de Alberto Nisman marcó un quiebre en la historia democrática de la Argentina. Fue un magnicidio”, concluyó.
