La defensa de Cristina Kirchner apuesta a un escenario más favorable durante enero, cuando la feria judicial modifique la integración del tribunal que debe resolver los pedidos sobre su prisión domiciliaria. El cambio de jueces en la Cámara de Casación Penal podría abrir la puerta a una eventual flexibilización de las condiciones de detención.
Mientras continúa internada en el Sanatorio Otamendi por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada, la expresidenta insiste con tres reclamos centrales. Pide ampliar el régimen de visitas, retirar la tobillera electrónica y extender el tiempo autorizado para usar la terraza del departamento de San José 1111. Allí cumple la condena de seis años por la causa Vialidad.
Todos estos planteos ya fueron rechazados por el Tribunal Oral Federal N°2, que además restringió las visitas a tres personas, por no más de dos horas y hasta tres veces por semana. La decisión se tomó luego de una reunión que la exmandataria mantuvo con varios economistas en su domicilio.
La apelación y el cambio de jueces
Ante la negativa, el abogado Alberto Beraldi llevó los reclamos a la Cámara de Casación Penal. Hasta ahora intervinieron los jueces Mariano Borinsky, Diego Barroetaveña y Gustavo Hornos, pero desde el 1° de enero la sala cambiará su integración por la feria judicial y quedará conformada por Mariano Borinsky, Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci.
Borinsky ya votó en este expediente con una postura más flexible hacia Cristina Kirchner, al considerar innecesario el uso de la tobillera electrónica debido a la custodia permanente de la Policía Federal y a la escasez de dispositivos. Su criterio, sin embargo, quedó en minoría frente a sus colegas.
Un posible escenario favorable
La jueza Ledesma es reconocida por una visión más garantista en casos de prisión domiciliaria, mientras que Yacobucci suele mantener posiciones más estrictas. Con esta composición, fuentes judiciales no descartan una votación dos a uno que habilite cambios parciales.
Además, el uso de la terraza podría volver a discutirse cuando la expresidenta reciba el alta médica, ya que necesitará un espacio adecuado para su recuperación. El nuevo escenario judicial abre expectativas en la defensa, aunque no garantiza una resolución favorable automática para Cristina Kirchner.
