La diputada nacional Florencia Carignano lanzó fuertes críticas contra el Gobierno nacional tras los fuertes rumores sobre el eventual lanzamiento de la nueva Agencia de Migraciones, cuyo titular sería Diego Valenzuela, ex PRO y actual La Libertad Avanza. Según planteó la peronista, se trata de una reforma que no introduce cambios sustanciales en el funcionamiento del organismo pero sí amplía la estructura política con nuevos cargos jerárquicos.
Carignano, con los tapones de punta
A través de sus redes sociales, Carignano cuestionó el relanzamiento de Migraciones bajo la órbita del Ministerio de Seguridad Nacional, con estatus “desconcentrado”. En esta línea, puso en duda que la medida implique una mejora real en el control fronterizo o en la política migratoria. “Ya era descentralizado, no están diciendo nada nuevo”, sostuvo.
Uno de los principales ejes de su crítica fue la ausencia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Según remarcó, la PSA iba a ser el único elemento distintivo de la reforma. En ese sentido, Carignano advirtió que el Gobierno nacional avanzó con una reestructuración administrativa sin incorporar la única novedad operativa anunciada.
La legisladora también apuntó contra la proliferación de secretarías y subsecretarías, al asegurar que se trata de cargos que no existían previamente y que no modifican el funcionamiento de fondo del organismo. Para la diputada, la decisión responde más a una lógica política que a una necesidad de gestión.
“Campeones de la casta”
“Solo para darle un organismo más grande con más cargos para llenar a Valenzuela?”, se preguntó Carignano, en referencia a Diego Valenzuela, exintendente de Tres de Febrero y diputado bonaerense en uso de licencia para posiblemente asumir la nueva agencia de Migraciones. Y cuestionó el discurso del oficialismo contra la “casta” y lo contrastó con la ampliación del Estado en áreas clave.
“Campeones de la casta”, ironizó. Además, puso el foco en que el rediseño institucional no incorpora mejoras concretas para el personal ni cambios estructurales, pese a que uno de los argumentos del Gobierno nacional es la diferencia salarial entre los trabajadores de Migraciones y los de Seguridad.
