Carmen Barbieri volvió a demostrar que no tiene filtro y que, cuando se trata de su hijo, dice todo lo que piensa sin importar cámaras ni micrófonos. Esta vez, la conductora fue protagonista de un desopilante momento al aire al encarar a Fede Bal y a su novia, la influencer Evelyn Botto, durante un móvil en vivo desde Mar del Plata, donde la pareja se encuentra pasando unos días.
El divertido ida y vuelta de Carmen Barbieri y su hijo
Todo comenzó cuando la notera del programa anunció que Fede y Evelyn estaban saliendo en ese momento y consultó si aceptarían hablar en vivo. Antes de que alguien pudiera responder, Carmen tomó el control de la situación con su habitual impronta y lanzó sin vueltas: “¡Evelyn! Decile que soy yo, su suegra. Federico, tu madre”, provocando risas inmediatas en el estudio.
Del otro lado de la pantalla, Fede no tardó en aparecer y saludó con ironía: “Hola, madre”. Lejos de conformarse, Carmen aprovechó para pasarle factura en vivo: “Te escapabas y no me dabas la nota, me tuve que arrodillar”, disparó, exagerando la escena. Con tono conciliador, el actor respondió: “Nunca me voy a escapar en la vida de vos, mamá”, dejando en claro que conoce bien el juego televisivo de su madre.
El intercambio subió un escalón cuando Barbieri pidió hablar directamente con la novia de su hijo. “Traeme a Eve”, insistió, hasta que finalmente celebró: “La tengo a Eve”. Ya en diálogo directo, la conductora se mostró cariñosa y efusiva: “Hola, Eve de mi corazón. No puedo creer que los tengo, qué lindo verte”, dijo, marcando un tono mucho más afectuoso.
Evelyn, lejos de incomodarse, le devolvió el gesto y la invitó públicamente a viajar: “Mar del Plata te extraña, Carmen”. Fue entonces cuando Barbieri redobló la apuesta con una de sus clásicas chicanas: “¿Y voy a tener lugar? No digo la misma cama, pero alguna habitación para mí”. Rápida y cómplice, Evelyn respondió sin dudar: “Siempre hay lugar para vos”.
Fede intentó cerrar el ida y vuelta con una propuesta tranquila: “En algún momento venimos de vacaciones”, pero su madre no se la dejó pasar: “No van a poder nunca porque están muy ocupados”, lanzó, entre risas. El actor cerró la escena con resignación filial: “Mamá, dejá de joder. Cuando venís acá salimos a comer”.
