El canciller Pablo Quirno protagonizó este jueves un fuerte cruce público al exigirle al embajador argentino en Suiza, Gustavo Lunazzi, que actualice de manera inmediata el sitio web oficial de la representación diplomática, al que calificó como “desactualizado y totalmente politizado”.
El reproche se produjo a través de la red social X, donde el jefe de la diplomacia argentina señaló que la embajada mantiene contenidos sin modificar desde hace más de una década, con secciones cuya última actualización data del “6/12/2012”. La publicación incluyó capturas del sitio institucional y un mensaje directo: “Corrija esto de manera URGENTE”.
La embajada, en la mira del canciller
Entre los apartados cuestionados por Quirno aparecen contenidos vinculados a derechos humanos y actividades culturales impulsadas durante gobiernos anteriores, como referencias al ciclo “Teatro por la Identidad” y reconocimientos a Estela de Carlotto, además de información sobre organismos creados para la búsqueda de bebés apropiados durante la última dictadura.

Según el canciller, la permanencia de ese material contradice la línea institucional actual del Gobierno y refleja una falta de adecuación a las directivas vigentes del Ministerio de Relaciones Exteriores. El señalamiento público marcó una advertencia clara hacia la conducción de la sede diplomática en Suiza.

Un mensaje político hacia el servicio exterior
El episodio ocurrió apenas dos días después del despido del cónsul argentino en Siria. Una decisión que también estuvo vinculada a cuestionamientos sobre el alineamiento político y la gestión interna. En ese contexto, el mensaje de Quirno fue leído como una señal de endurecimiento del control sobre el servicio exterior.

Desde la Cancillería consideran que las embajadas deben reflejar una postura institucional clara y alineada con la política exterior del Gobierno nacional. Y sin mantener contenidos que respondan a agendas de gestiones anteriores.
El cruce dejó en evidencia una nueva etapa en la conducción diplomática. En esta nueva gestión, con advertencias públicas y exigencias directas para revisar estructuras y comunicaciones oficiales en el exterior.
