El ex ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, advirtió que el Gobierno está desmantelando el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas en Argentina. Según contó, se despidó a seis de los 13 integrantes del equipo. Una decisión que debilita el funcionamiento del sistema y pone en riesgo la atención de niños con patologías cardíacas complejas que requieren intervenciones oportunas.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el programa funciona de manera ininterrumpida desde 2008. Además, se encarga de identificar, derivar y acompañar a personas gestantes, bebés y niños con cardiopatías congénitas. Así, articula la atención en 15 centros de salud especializados que trabajan de forma coordinada para reducir los riesgos de mortalidad infantil en casos de alta complejidad médica.
Un programa clave para la salud infantil
Arroyo remarcó que la reducción del personal afecta directamente la capacidad operativa del área, ya que se trata de equipos técnicos con formación específica. Sin embargo, sostuvo que no se trata solo de un recorte administrativo, sino de una decisión política que impacta de lleno en la salud pública y en la igualdad de acceso a tratamientos complejos en distintas provincias.
El Gobierno está desmantelando el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas.
— Daniel Arroyo (@LicDanielArroyo) January 6, 2026
Una decisión cruel que pone en riesgo la vida de 7000 bebés que nacen cada año con estas malformaciones.
Sin Estado no hay salud ni futuro para nuestros pibes.
Además, el ex diputado nacional calificó la medida como “una decisión cruel”. De esa manera, aseguó que compromete la atención de aproximadamente 7.000 bebés que nacen cada año con malformaciones cardíacas. Por otro lado, señaló que muchas de estas patologías son tratables si existe una detección temprana y una red sanitaria activa que garantice traslados y cirugías a tiempo.
“Sin Estado no hay salud ni futuro para nuestros pibes”, expresó Arroyo al referirse al rol del programa. Asimismo, destacó que durante más de una década esta política pública redujo las desigualdades regionales y aseguró tratamientos que, de otro modo, muchas familias sin cobertura privada no podrían haber recibido.
Reclamo político y pedido de informes
Mientras tanto, la diputada nacional de Unión por la Patria, Lorena Pokoik, presentó un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados. De este modo, la diputada solicitó al Poder Ejecutivo que informe de manera detallada cuáles son sus intenciones respecto del futuro del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas y del personal especializado que lo integra.
Finalmente, el pedido legislativo busca esclarecer si el Gobierno planea una reestructuración, una reducción progresiva o un cierre del programa. Así, el debate sobre el impacto del ajuste en el sistema sanitario llegó al Congreso. Allí, distintos sectores reclaman definiciones claras ante una política que involucra la vida y la salud de miles de niños.
Ante el desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, presenté junto a @Diputados_UxP un pedido de informes para que el Poder Ejecutivo de explicaciones.
— Lorena Pokoik ?? (@lorepokoik) January 6, 2026
También presenté una Solicitud de Acceso a la Información Pública para que el Ministro de Salud informe… pic.twitter.com/xleIghq9KR
