El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habló junto a su gabinete desde Mar-a-Lago, para justificar la ofensiva militar en Venezuela, porque —según sostuvo— respondió a una petición del Departamento de Justicia de EE.UU. y busca garantizar seguridad y justicia.
En la conferencia lo acompañaron el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
“Determinación Absoluta” y advertencias al entorno de Maduro
Luego tomó la palabra Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, quien precisó que la misión se denominó “Determinación Absoluta” y que se inició a pedido del Departamento de Justicia. Según explicó, el operativo tuvo como objetivo ejecutar acciones “por la justicia” y reforzar la seguridad hemisférica.
Rubio afirmó que Nicolás Maduro “tuvo múltiples oportunidades para evitar esto”, incluyendo ofertas “muy generosas” para una transición, que —según dijo— fueron rechazadas. Advirtió además que EE.UU. tomará todas las opciones militares necesarias y lanzó un mensaje directo al liderazgo chavista: “Lo que le pasó a Maduro les puede pasar a ellos”.
Defensa del operativo y escalada regional
Hegseth destacó la “valentía y precisión” de las fuerzas armadas estadounidenses y aseguró que ningún país podría ejecutar una operación de esa magnitud. Subrayó que la ofensiva se enmarca en la lucha contra el narcotráfico y en objetivos de seguridad, libertad y prosperidad.
Rubio volvió a intervenir para calificar a Maduro como “fugitivo de la Justicia de Estados Unidos”. Y sostuvo que la jornada dejó una “lección” para quienes desafíen a Washington. “Si Trump dice que es serio, hay que hacerle caso”, afirmó.
El operativo comenzó cerca de las 02:00 hora local, con explosiones en Caracas, apagones y sobrevuelos militares reportados en redes sociales; imágenes difundidas por agencias mostraron columnas de humo en distintos puntos de la capital.
