Previo a que termine 2025, el Servicio de Investigación del Congreso (CRS por sus siglas en inglés) de Estados Unidos publicó un nuevo informe respecto al swap de monedas por 20 mil millones de dólares que el Tesoro le otorgó a la Argentina. Tras estudiar el historial del país, los analistas plantearon dudas sobre el cumplimiento de los pagos de deuda, principalmente por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En el estudio publicado el 30 de diciembre, el CRS recordó las dificultades financieras que afrontó Argentina desde su independencia, defaulteando varias veces desde 1816. Además, enfatizó su historial con el FMI, del cual recibió asistencia financiera durante más de la mitad de su tiempo dentro del organismo.

Los problemas de Argentina
En este contexto, se enumeraron distintos riesgos que podrían derivar en una falta o demora de pagos a la administración de Donald Trump por el swap de 20 mil millones de dólares destinados a fortalecer la estabilidad financiera del país.
El primer indicador analizado fue la inflación, que a pesar de estar en niveles bajos respecto a otros años, sigue manteniéndose elevada en parámetros normales; esto sumado a la incertidumbre por el crecimiento económico y la deuda externa llevaron al CRS a considerar que el futuro de la Argentina dependerá de la implementación de políticas sostenibles y del apoyo externo, tanto de países como organismos financieros.
Las posibles soluciones para Estados Unidos
Tomando en cuenta este último punto, el informe plantea que el Congreso de los Estados Unidos podría monitorear el uso de los fondos para cerciorarse de que sean utilizados para fortalecer la estabilidad financiera, establecer condiciones adicionales para futuros desembolsos y, en casos más extremos, revisar o suspender la asistencia en caso de incumplimientos significativos.
Sin embargo, el CRS subrayó que la decisión tendrá un fuerte componente político, ya que la decisión impactará directamente en uno de los socios políticos y comerciales más importantes de Estados Unidos en Latinoamérica. Finalmente, el informe concluyó que el verdadero impacto de la asistencia financiera dependerá de la capacidad de la Argentina de sostener su programa de reformas y cumplir con los compromisos asumidos, así como fortalecer la macroeconomía para abrirse nuevamente a los mercados de capital internacionales.
