El dirigente social Luis D’Elía generó un fuerte impacto político tras una serie de declaraciones realizadas en un streaming, donde habló sin filtros sobre el kirchnerismo y expuso episodios y versiones que incomodan al relato histórico del espacio. Con un tono confesional, el exaliado del poder K abrió lo que él mismo presentó como una “caja de Pandora” sobre la dinámica interna del liderazgo kirchnerista.
D’Elía, sobre el velorio de Néstor Kirchner
Una de las frases que más repercusión generó estuvo vinculada al fallecido expresidente Néstor Kirchner. Según relató D’Elía, durante el velorio íntimo en Río Gallegos el féretro se encontraba cerrado y la actitud de Máximo Kirchner le llamó la atención. De acuerdo a su versión, el saludo fue frío y transmitía un mensaje de autoridad: de “hora mando yo” -dijo D’Elía-, una escena que describió como simbólica del traspaso del poder dentro del espacio.
En ese marco, el dirigente planteó una mirada crítica sobre el funcionamiento del kirchnerismo, al que comparó con una lógica de herencia política más cercana a un feudo que a un movimiento horizontal. En contraposición, destacó que Néstor Kirchner era “el rey de la transversalidad” y que nunca quiso presidir el Partido Justicialista, marcando diferencias con el estilo que, según él, adoptó su hijo.
D’Elía también se refirió a la relación entre Cristina Fernández de Kirchner y Néstor Kirchner, a la que definió como “compleja”. Aclaró que no le consta que haya existido violencia, pero sostuvo que el discurso público de familia ideal no coincidía necesariamente con la dinámica real del poder puertas adentro.
Versiones sobre vínculos amorosos paralelos
En ese contexto, lanzó versiones que el kirchnerismo rechaza de plano pero que, dichas por un histórico dirigente del espacio, tuvieron fuerte repercusión mediática. Según afirmó, Cristina Kirchner habría mantenido una relación paralela con su exministro de Economía y exvicepresidente Amado Boudou, algo que -de acuerdo a su relato- “se comentaba en voz alta” dentro del entorno político.
Por último, D’Elía mencionó la existencia de un presunto hijo extramatrimonial de Néstor Kirchner, vinculado a Miriam Quiroga, exsecretaria del expresidente. Incluso sugirió que “habría que hacer un análisis” para confirmarlo, una afirmación que volvió a encender la polémica y profundizó el impacto de sus declaraciones.
Las palabras de Luis D’Elía reavivaron tensiones internas y expusieron grietas dentro del kirchnerismo, en un momento en el que el espacio busca reordenarse políticamente. Aunque se trata de versiones personales, el efecto fue inmediato: incomodidad, silencio y una fuerte sacudida al relato histórico del poder K.
