Diego Pérez fue uno de los invitados al ciclo de Mirtha Legrand por Canal Trece y sorprendió al compartir detalles poco conocidos sobre sus inicios en la actuación y el momento exacto en el que decidió tomarse en serio su vocación artística. Con anécdotas llenas de humor y emoción, el actor repasó el camino que lo llevó desde los primeros juegos hasta convertirse en una figura reconocida de la televisión argentina.
Durante la charla con Mirtha Legrand, Diego recordó que desde chico le gustaba meterse en la piel de distintos personajes, aunque su deseo de ser actor se afianzó recién en la adolescencia. “Dije, bueno, ya no me puedo estar disfrazando a los 16, 17 años como un gil en la calle. Entonces decidí que quería estudiar teatro”, contó entre risas, dejando en claro que hubo un momento de quiebre en el que entendió que quería ir por algo más profesional.
A pesar de las dudas de quienes lo rodeaban, estaba decidido a seguir su sueño. En ese proceso, reconoció que no fue fácil enfrentar las piedras en el camino, pero que encontró su verdadero camino en el teatro gracias a maestros fundamentales como Norman Briski y Agustín Alezzo, quienes marcaron su formación y lo ayudaron a convertirse en un artista.
Además, Pérez recordó que hubo un antes y un después en su popularidad gracias a una gran oportunidad: “Estaba en la puerta de Canal Trece y me dijeron que me haga anunciar para Videomatch y todo cambió para siempre”. Esa simple recomendación le abrió las puertas del éxito y lo impulsó a dar un salto muy importante en su carrera como actor y comediante.
