Juana Repetto volvió a elegir la sinceridad para despejar dudas y hablar de uno de los temas que más inquietud generó entre sus seguidores en las últimas semanas: por qué Sebastián Graviotto, su expareja, no la acompañará en el nacimiento de su hijo Timoteo. A través de una ronda de preguntas en Instagram, la actriz respondió sin rodeos y puso fin a las especulaciones.
La fuerte revelación de Juana Repetto en sus redes sociales
“¿Te va a acompañar Sebastián en el parto?”, fue una de las consultas que más se repitió. Lejos de esquivar el tema, Juana explicó que la ausencia no responde a un conflicto puntual, sino a una cuestión práctica. Según contó, Graviotto se encuentra trabajando en el exterior desde hace aproximadamente un mes y medio, lo que redujo notablemente el contacto entre ambos. “Obviamente tenemos mucho menos diálogo”, reconoció.
Además, detalló que todavía no tiene confirmada la fecha exacta de la cesárea, pero todo indica que el nacimiento se dará antes de que él regrese al país. Ese es el motivo central por el que no estará presente en el parto. En cuanto a quién la acompañará en ese momento tan especial, Juana fue clara y emotiva: “Mi santa madre, seguramente”, dijo, dejando en evidencia el rol clave de su familia.

Sobre el vínculo actual con su ex, Repetto eligió un tono honesto y realista. “Le ponemos la mejor por los chicos y por nosotros mismos. Fiaca llevarse para el cul…”, expresó, y agregó una frase que resonó fuerte entre sus seguidoras: “A veces chocás o te joden cosas del otro. Si no, no estaríamos separados, supongo”.
En paralelo, la actriz compartió una profunda reflexión en redes mientras espera la llegada de su tercer hijo. Junto a un video inédito del momento en que se enteró de su embarazo, Juana confesó que no lo había mostrado antes porque no se sentía preparada. “Fue recontra inesperado, me dio mucho miedo. No estaba buscando un embarazo y no estaba en mis planes”, admitió.
Lejos de romantizar la situación, habló de la culpa, la incertidumbre y las emociones que muchas mujeres atraviesan pero pocas muestran. “Este bebé fue aceptado desde el minuto cero, pero llevó tiempo asimilar su llegada”, reflexionó. Y cerró con una frase tan cruda como honesta: “Todavía no caigo en que en menos de dos meses voy a tener un recién nacido colgado de las tetas”.
