En medio de un fuerte operativo de seguridad, Nicolás Maduro fue trasladado este lunes al tribunal federal de Nueva York, donde comenzó el proceso judicial en su contra por narcoterrorismo. El líder chavista fue llevado desde el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, donde permanecía alojado desde el sábado tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela.
El traslado comenzó minutos después de las 9 y duró menos de media hora. Las imágenes difundidas mostraron a agentes de la DEA escoltando a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, esposados y con ropa de presidiario. Primero fueron subidos a una camioneta y luego trasladados en helicóptero hasta Manhattan.
Tras descender de la aeronave, el matrimonio fue transportado en un camión blindado hasta el tribunal federal. Las calles aledañas al edificio judicial permanecieron completamente cortadas mientras se desarrollaba el operativo. El juicio se llevará adelante bajo estrictas medidas de seguridad.
Los cargos por narcoterrorismo contra Maduro
El proceso es encabezado por el juez Alvin Hellerstein, de 92 años. Maduro enfrenta cuatro cargos federales en Estados Unidos, entre ellos conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína, y posesión de armas de guerra. Las penas previstas incluyen condenas mínimas de 20 años y hasta cadena perpetua.
Según especialistas, en caso de ser hallado culpable, el líder chavista podría recibir una condena mínima de 50 años de prisión. Otros juristas estiman que la pena podría partir de los 20 años, aunque no descartan múltiples condenas a perpetua debido a la gravedad de los delitos imputados.
Las acusaciones fueron formuladas en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York. Sostienen que Maduro habría liderado el denominado Cartel de los Soles, una presunta red criminal enquistada en sectores del Estado y de las Fuerzas Armadas venezolanas. El gobierno chavista siempre negó su existencia.
La situación judicial de Cilia Flores
Por su parte, Cilia Flores enfrenta cargos vinculados a apoyo logístico y financiero a la misma estructura criminal. Ambos pasaron el fin de semana en una prisión federal de máxima seguridad, reservada para causas de alta complejidad penal, a la espera del inicio formal del juicio.

