Mirtha Legrand volvió a emocionar a todos con una confesión íntima y cargada de historia personal. A pocas semanas de cumplir 99 años, la conductora de La Noche de Mirtha sorprendió al revelar uno de sus deseos más profundos y aún pendientes. La Diva de la TV quiere recuperar la casa donde nació, un lugar que guarda recuerdos imborrables de su infancia y de sus orígenes.
La gran confesión de Mirtha Legrand
La charla surgió de manera espontánea durante su programa, cuando Damián de Santo mencionó que había estado trabajando en Villa Cañás. Ese comentario despertó en la Chiqui una seguidilla de recuerdos familiares, viajes de verano y anécdotas de otra época, cuando trasladarse por las rutas argentinas era toda una aventura. “Nosotros veraneábamos en Mar del Plata, pero el viaje era larguísimo. Hacíamos noche en Junín porque el camino era de una sola mano”, relató con su memoria prodigiosa, que sigue sorprendiendo incluso a sus invitados.
Fue entonces cuando la conversación derivó en su casa natal. Ante la consulta del actor sobre si aún existía la vivienda, Mirtha fue clara: “Existe”. Y enseguida comenzó a describirla con emoción. Contó que su padre tenía un negocio en el mismo lugar y que en la entrada había un mármol con la inscripción Casa Martínez, su apellido verdadero. En diálogo con Julieta Ortega, la diva agregó que hasta hace poco en el lugar funcionaba una bicicletería y lamentó el estado actual de la casa. “No está bien cuidada”, señaló con cierta tristeza, dejando entrever el valor sentimental que ese espacio tiene para ella.
Fue en ese momento cuando Mirtha reveló su gran deseo: comprar la casa donde nació. Sin embargo, explicó que el intento no fue sencillo. “Yo pensaba comprarla, pero cuando supieron que yo quería comprarla, me pidieron un palacio, como si fuera un palacio”, confesó, con una mezcla de ironía y resignación.
Aun así, lejos de bajar los brazos, dejó una frase que resonó fuerte en el estudio: “Algún día estará en mis manos, porque yo le tengo un enorme cariño”. Con la elegancia que la caracteriza, cerró su reflexión con una enseñanza que resume su vida y su trayectoria: “No hay que olvidar los orígenes”.
