La final de la Copa Africana de Naciones dejó mucho más que un campeón. Los episodios ocurridos antes, durante y después del partido entre Senegal y Marruecos encendieron las alarmas en los organismos rectores del fútbol y abrieron la puerta a posibles sanciones, aun cuando ambos seleccionados ya aseguraron su lugar en el Mundial 2026.
El foco estuvo puesto en distintos incidentes de orden y en una decisión que elevó la tensión al máximo: la retirada momentánea de los jugadores senegaleses tras la sanción de un penal, que recién varios minutos después terminó en una definición fallida. La escena recorrió el mundo y obligó a una respuesta institucional inmediata.
La reacción de FIFA y el mensaje que marcó el camino
Quien salió a fijar una posición contundente fue Gianni Infantino, presidente de FIFA, que utilizó sus redes para condenar lo sucedido. En su mensaje fue tajante al remarcar que “fueron escenas inaceptables dentro y fuera del campo”, subrayando que el abandono del juego y la violencia no tienen lugar en el fútbol y que las decisiones arbitrales deben respetarse siempre.
Además, Infantino dejó un concepto clave pensando en el impacto global del evento: “Equipos y jugadores tienen la responsabilidad de dar el ejemplo a millones de personas que miran alrededor del mundo”, una frase que anticipa que el tema no quedará solo en declaraciones públicas.
CAF avanza con el análisis disciplinario
En paralelo, la Confederación Africana de Fútbol confirmó que revisa todas las imágenes y reportes del partido para determinar responsabilidades individuales y colectivas. Desde el organismo africano remarcaron que cualquier conducta inapropiada contra árbitros u organizadores será sancionada, y que el expediente ya fue elevado a los órganos competentes.
El escenario que se abre es delicado: Senegal, campeón del torneo, y Marruecos, subcampeón, podrían enfrentar castigos deportivos o económicos, aun con su presencia asegurada en la próxima Copa del Mundo. El trasfondo no es menor, ya que ambos integran grupos de alta exigencia en 2026 y cualquier sanción podría condicionar su preparación.
