Cinthia Fernández volvió a quedar en el ojo de la tormenta y, una vez más, las redes sociales fueron el escenario principal del escándalo. Siempre activa, frontal y sin filtro, la mediática mostró una “bienvenida” que pretendía ser tierna pero terminó generando una ola de indignación virtual. Con millones de seguidores atentos a cada paso, Cinthia comprobó que cualquier movimiento suyo se multiplica y divide opiniones.
Todo comenzó cuando Cinthia Fernández compartió un video presentando a los tres nuevos integrantes de su familia: perros de raza que despertaron un revuelo inmediato. “Bienvenidos, París, Tekila y Roma”, escribió feliz en Instagram. La panelista mencionó en la publicación al criadero del que provienen los animales. El posteo, lejos de quedar en una simple presentación, encendió alarmas entre usuarios y proteccionistas.
La reacción fue casi instantánea y durísima. Cinthia Fernández comenzó a recibir cientos de comentarios críticos que apuntaron directamente a la compra de animales en lugar de la adopción. “Atrás de un perrito comprado hay una mamá sufriendo porque se reproduce una y otra vez”, fue el lema promedio expuesto por los usuarios.
La polémica escaló cuando una protectora de animales decidió cruzar públicamente a Cinthia Fernández y puso el foco en un detalle que no pasó desapercibido. “Yo quisiera saber dónde están todos los animalitos que mostraron en este corto tiempo”, cuestionó. En este sentido, sembró dudas sobre el destino de las otras mascotas que la mediática supo exhibir en sus redes.
Cinthia Fernández duramente criticada
Además, la crítica apuntó directamente al rol de influencia que tiene Cinthia Fernández. “Le pediría que aproveche su popularidad y eduque sobre la tenencia responsable”, expresó la protectora, antes de rematar con una consigna clara que se repitió en los comentarios. “Adoptá, no compres”, lanzó. La frase se transformó casi en un lema dentro del posteo.
Por ahora, Cinthia Fernández no respondió públicamente a las acusaciones ni a los pedidos de cierre de su cuenta, pero el escándalo ya está instalado. Lo que comenzó como una bienvenida alegre terminó convirtiéndose en un debate feroz que puso a la mediática en el ojo de la tormenta.
