Con el inicio de la temporada a la vuelta de la esquina, River no baja el ritmo en el mercado. La dirigencia busca un cuarto refuerzo y volvió a mirar hacia Brasil, donde aparece un nombre joven, con proyección y pasado en el fútbol argentino que ya empezó a generar movimiento interno.
El objetivo encaja con una prioridad clara del cuerpo técnico de Marcelo Gallardo: sumar talento ofensivo con margen de crecimiento.
El contacto que puso a River en carrera
Según información surgida desde Brasil, River se comunicó con Botafogo para interiorizarse por la situación de Álvaro Montoro, una de las promesas que hoy compite en el Brasileirão.
El llamado fue exploratorio, sin oferta formal, pero marcó un primer paso para conocer condiciones contractuales y económicas, una señal de que el nombre ya está sobre la mesa en Núñez.
La urgencia de Botafogo y el contexto que observa River
Desde el entorno del fútbol brasileño aseguran que Botafogo atraviesa una situación financiera delicada, con una deuda cercana a los 21 millones de dólares, lo que obliga a evaluar ventas estratégicas. En ese escenario, Montoro aparece como uno de los activos con mayor valor de mercado.
El atacante, de 18 años, surgió en Vélez y pertenece al club carioca desde 2024. A pesar de su edad, ya tuvo rodaje en Primera y dejó números que despertaron interés.
Números, contrato y una negociación compleja
En el primer equipo de Botafogo, Montoro acumula 23 partidos, con 4 goles y 3 asistencias, registros que explican por qué River lo sigue de cerca. Sin embargo, la operación no es simple: el club brasileño adquirió el 90% del pase por 9 millones de dólares y el jugador tiene contrato hasta fines de 2029.
River sabe que se trata de una apuesta a futuro, pero también de un futbolista con condiciones para adaptarse rápido al fútbol argentino. La necesidad económica del club brasileño podría abrir una ventana, aunque todo dependerá de las pretensiones finales y de si Núñez decide avanzar con una propuesta concreta.
