Mientras el foco principal está puesto en el arranque del Torneo Apertura 2026, en Núñez todavía no bajan la persiana del mercado. Marcelo Gallardo y Stefano Di Carlo mantienen un margen de maniobra y, en las últimas horas, quedó expuesta una decisión interna que puede destrabar la llegada de un nuevo jugador.
El reglamento permite incorporar si se libera un cupo, y en River entienden que ese escenario todavía es posible. Por eso, pese a que el libro de pases cierra el martes 27 de enero, el mensaje puertas adentro es claro: el club no se retira del mercado.
La decisión que puede destrabar el último refuerzo
La clave pasa por el futuro de Paulo Díaz. El defensor chileno perdió terreno en la consideración del cuerpo técnico y su continuidad aparece cada vez más comprometida. Tras el triunfo ante Barracas Central, Hernán Castillo fue contundente sobre la postura del club.
El periodista reveló que “River quiere y necesita vender a Paulo Díaz”, remarcando que el zaguero tiene un contrato elevado y que su participación sería solo ante una urgencia. Bajo ese escenario, la dirigencia considera prioritaria su salida para generar espacio salarial y reglamentario.
Además, desde Núñez entienden que si la transferencia se concreta después del cierre formal, el club obtendría un cupo extra que le permitiría negociar con mayor tranquilidad por un reemplazo.
El perfil que buscará Gallardo
Con ese contexto, el plan es claro: si Paulo Díaz se va, River irá por un marcador central. Gallardo pretende sumar un defensor que eleve el nivel de la última línea y le dé alternativas reales de competencia en un calendario exigente.
Por ahora, no trascendieron nombres concretos, aunque sí quedó descartada una negociación que había tomado fuerza semanas atrás. La opción de Jhohan Romaña quedó definitivamente archivada luego de que San Lorenzo rechazara todas las propuestas y ratificara su continuidad.
En paralelo, la posible cesión de Lisandro Bajú a Montevideo Wanderers también aparece como una vía para ganar margen de maniobra en estas horas decisivas.
Así, con una salida encaminada y una prioridad marcada, River se prepara para su último movimiento fuerte del mercado, a la espera de que las piezas encajen en el momento justo.
