La planificación de River para la temporada 2026 volvió a sacudirse en las últimas horas. Cuando todo indicaba que una de las prioridades ofensivas de Marcelo Gallardo estaba encaminada, surgieron diferencias determinantes que dejaron la operación en un punto crítico.
El foco de la tensión está puesto en Maher Carrizo, un nombre que el entrenador viene siguiendo desde hace tiempo y que aparecía como una de las apuestas fuertes para reforzar el ataque. Sin embargo, el escenario cambió de manera abrupta.
El punto que frenó la negociación entre River y Vélez
Aunque la propuesta económica del Millonario había generado señales positivas, desde Vélez mantuvieron una postura firme. Según la información que trascendió, River no aceptó las condiciones finales impuestas por el Fortín, lo que dejó el acuerdo prácticamente congelado.
El periodista Martín Etcheverry fue contundente al marcar el estado de la situación: “A esta hora, la negociación por Maher Carrizo está prácticamente caída”, remarcando que sin un acuerdo económico entre los clubes, el pase no puede avanzar.
La decisión del jugador que complica todo
Más allá de las diferencias entre dirigencias, apareció un factor decisivo: la postura del propio futbolista. De acuerdo a lo informado, Maher Carrizo no estaría convencido de continuar su carrera en el fútbol argentino y prefiere esperar una oportunidad desde Europa.
Etcheverry lo dejó en claro al señalar que “el jugador no quiere saber nada con seguir en el fútbol argentino y espera una oferta europea”, motivo por el cual nunca terminó de dar el OK definitivo para cerrar su llegada a Núñez.
La oferta que acercó River y por qué no alcanzó
Carrizo cuenta con una cláusula de rescisión de 16 millones de dólares, una cifra que Vélez fijó como referencia desde el inicio. En este contexto, River acercó una alternativa: 6,5 millones de dólares por el 50% del pase, una propuesta que había despertado interés en Liniers.
Sin embargo, la falta de acuerdo total y la postura del delantero terminaron enfriando una negociación que parecía encaminada y que hoy está más cerca de caerse que de reactivarse.
Ahora, Gallardo y la dirigencia deberán evaluar nuevos caminos en el mercado, mientras el nombre de Carrizo queda, al menos por el momento, en pausa dentro de la carpeta de River.
