En River siguen atentos al mercado, con una prioridad clara: sumar un extremo desequilibrante que encaje en la idea de Marcelo Gallardo. En ese contexto, en las últimas horas se vinculó al club con Edwuin Cetré, figura de Estudiantes, aunque la postura oficial fue de prudencia.
Puertas adentro remarcan que no hubo contactos formales ni gestiones iniciadas. La lectura interna fue clara: los trascendidos respondieron más a movimientos externos que a un interés concreto desde Núñez, por lo que el club decidió no acelerar.
El origen del rumor y la reacción en Núñez
Las versiones crecieron cuando se habló de una supuesta consulta que habría frenado la salida de Cetré rumbo a Athletico Paranaense. Sin embargo, en River interpretaron esa información como una maniobra para mejorar condiciones económicas de una operación ajena.
Con ese diagnóstico, el cuerpo técnico mantuvo la hoja de ruta: evaluar perfiles que aporten desborde y gol, pero sin entrar en negociaciones que no estén alineadas con la planificación general del plantel.
La palabra del entorno y la aclaración del jugador
El ruido se potenció por una frase del representante Giancarlo Uda, quien admitió el deseo del futbolista pero aclaró la falta de contactos: “Me dijo que le encantaría jugar ahí, pero todavía no ha llegado ningún mensaje desde Núñez”.
Horas después, el propio Cetré salió a desactivar la bola con un mensaje público: “En las últimas horas se dijeron cosas que no reflejan lo que pienso ni lo que dije. Nunca hablé de sueños personales vinculados a ningún club”. Y agregó: “En el fútbol siempre existen ofertas, pero las deben manejar y resolver las instituciones, con respeto. Estoy enfocado en mi presente”.
Por ahora, River sigue mirando alternativas para el puesto. El perfil gusta, pero el escenario quedó claro: sin apuros, sin gestiones abiertas y con cautela hasta que aparezca la oportunidad correcta.
