Mientras River sigue afinando detalles en la pretemporada y el mercado avanza con más ruido que certezas, una declaración inesperada volvió a poner el foco en la delantera. No fue una negociación ni un llamado formal, sino una frase pública la que encendió el interés de los hinchas.
El protagonista es Germán Berterame, figura consolidada del fútbol mexicano y uno de los atacantes más regulares de Monterrey, que dejó un mensaje claro cuando fue consultado por el Millonario.
El guiño directo que llegó desde México
En una entrevista con ESPN, el delantero no esquivó la pregunta y expresó su deseo sin rodeos. “Me gustaría poder jugar en River, sería una alegría inmensa”, soltó, una frase que rápidamente se viralizó y generó repercusión en Núñez.
El contexto no es menor: River viene de negociaciones caídas por delanteros como Luciano Gondou y Tadeo Allende, lo que dejó al descubierto que el puesto sigue siendo una preocupación latente para el cuerpo técnico.
La postura real de River y el dato que marca la distancia
Pese al impacto de sus palabras, el nombre de Berterame no figura hoy como prioridad en la agenda del club. Desde el entorno millonario aseguran que no hubo contactos ni sondeos formales tras la declaración.
Además, hay un factor clave que enfría cualquier avance inmediato: según Transfermarkt, el atacante tiene un valor cercano a los 9 millones de dólares, una cifra que obligaría a River a hacer una inversión fuerte si decide avanzar.
Por ahora, la historia queda planteada como una expresión de deseo que agitó el mercado y volvió a instalar una certeza que se repite cada ventana: cuando un goleador habla de River, el ruido es inevitable.
