Venezuela y Estados Unidos iniciaron el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas tras la caída y captura de Nicolás Maduro, en lo que representa un giro histórico luego de años de máxima tensión bilateral. El proceso comenzó este sábado con una hoja de ruta que contempla el arribo de diplomáticos estadounidenses a Caracas y el envío de una delegación del gobierno interino, encabezada por Delcy Rodríguez, a territorio norteamericano.
El acercamiento tiene como eje central la reconstrucción de la industria petrolera venezolana, uno de los sectores más golpeados tras años de sanciones y deterioro estructural. En ese marco, el presidente Donald Trump aseguró que su administración tendrá la potestad de definir qué empresas operarán en el país caribeño, que posee las mayores reservas de crudo del mundo.
En paralelo al diálogo entre Caracas y Washington, el gobierno interino inició una liberación progresiva de presos políticos, aunque el ritmo de las excarcelaciones generó malestar entre familiares y organizaciones de derechos humanos. Sectores de la oposición reportaron apenas una decena de liberaciones, entre ellas las del excandidato Enrique Márquez, la activista Rocío San Miguel y cuatro españoles.
Familiares de los detenidos montaron vigilias frente a la cárcel de El Rodeo I, cerca de Caracas, ante la falta de nuevas liberaciones durante el fin de semana. De acuerdo con la ONG Foro Penal, aún permanecen detenidas más de 800 personas por razones políticas, entre ellas 175 militares.
El petróleo como eje de la negociación
Trump confirmó que suspendió una “segunda oleada de ataques” como gesto ante las excarcelaciones, aunque mantiene la presión sobre el control del flujo de crudo venezolano. Días atrás, fuerzas estadounidenses incautaron el buque Olina, que intentaba eludir controles, un episodio que PDVSA calificó luego como una “operación conjunta exitosa” en el nuevo contexto político.
Reacomodamientos en la región
La caída de Maduro también reconfiguró el escenario regional. La dirigente opositora María Corina Machado será recibida por Trump la próxima semana, luego de haber sido inicialmente desplazada de los planes de la Casa Blanca, mientras que Edmundo González Urrutia, desde su exilio en España, insiste en el reconocimiento de su triunfo electoral.
En tanto, Trump confirmó que recibirá en febrero al presidente de Colombia, Gustavo Petro, tras una conversación telefónica en la que abordaron la lucha contra el narcotráfico y la guerrilla del ELN. En contraste, el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua detuvo al menos a 61 personas por manifestar apoyo a la captura de Maduro, reflejando el impacto regional de la crisis venezolana.
