Graciela Alfano volvió a ser protagonista de una fuerte repercusión mediática luego de su paso por Infama, donde habló abiertamente del conflicto que la enfrenta desde hace tiempo con Luis Ventura. Lejos de esquivar el tema, la actriz eligió fijar una posición clara y restarle dramatismo a una disputa que, según dejó en claro, no le quita el sueño.
En la entrevista, Graciela Alfano fue directa al desestimar las acusaciones del periodista y apoyarse en lo que dictó la Justicia. “No me molesta nada de Ventura, la sentencia de un juez es la verdad. Me parece que es totalmente irrelevante lo que dice”, afirmó, marcando un límite y dando por cerrada cualquier discusión pública.
La mediática aprovechó para referirse a los cuestionamientos que suelen circular sobre su imagen y su cuerpo, un tema que la acompaña desde hace años. “Yo me cuido, hice dietas, me cuidé durante muchos años. Hay mucha disciplina y muchos tratamientos”, explicó, destacando el esfuerzo personal detrás de su apariencia.
Pero el tramo más personal llegó cuando habló del costado humano del conflicto. “No sé qué le pasa conmigo, me da pena cada vez que lo veo por el momento que pasa en su vida. También me da un poco de vergüenza ajena”, lanzó, fiel a su estilo picante. Para cerrar, fue tajante: “Yo no tengo nada con él, evidentemente me odia, no me interesa”.
El descargo del conductor
Del otro lado, Luis Ventura no se quedó callado. “Empezó a hablar respecto a mi persona y profesión. Como ella quiso llevar esto a otros planos, no me pienso quedar callado y voy a decir cosas que callé”, advirtió. Y fue aún más duro al afirmar: “Ella es una poderosa mae umbanda que podía hacer cosas luminosas y cosas horrorosas”, además de recordar viejas versiones sobre supuestas “macumbas a Jorge Ibáñez”.

