Mientras River avanza con firmeza en el mercado y se acerca a cerrar nuevas incorporaciones, una versión sacudió por completo a los hinchas. No por una llegada confirmada, sino por el freno casi definitivo a uno de los regresos más deseados de los últimos años.
En medio de los movimientos impulsados por Marcelo Gallardo, fue Gustavo Yarroch quien puso cifras concretas y bajó a tierra una ilusión que volvía a tomar fuerza en Núñez.
El número que impactó en Núñez y cambia el escenario
Según la información revelada por el periodista, Rafael Santos Borré estuvo nuevamente en el radar del club. Hubo consultas y sondeos iniciales, pero el panorama real es mucho más complejo de lo que parecía.
“Las chances de que llegue son ínfimas”, aseguró Yarroch, antes de lanzar un dato que hizo ruido: apenas un 3% de posibilidades de que el delantero vuelva a vestir la camiseta de River en este mercado.
Una cifra que no deja lugar a demasiadas interpretaciones y que expone la distancia entre el deseo deportivo y la viabilidad de la operación.
Contrato, dinero y una postura firme desde Brasil
El principal obstáculo tiene nombre propio: Inter de Porto Alegre. El atacante tiene vínculo vigente hasta diciembre de 2028 y desde Brasil no contemplan una cesión, formato que River había evaluado como única alternativa posible.
A eso se suma el aspecto salarial. El ingreso actual del colombiano se encuentra muy por encima de los parámetros que hoy maneja el club argentino, incluso en un mercado que ya demandó una inversión importante.
Yarroch fue claro al describir el contexto: “No digo imposible, pero sí extremadamente difícil”, remarcó, marcando el límite económico que hoy separa a River de la operación.
Un pasado que explica la ilusión, pero no cambia la realidad
El interés por Borré no es casual. Durante su etapa anterior en River, el delantero fue una pieza central del ciclo Gallardo. Disputó 149 partidos oficiales y convirtió 55 goles, números que lo colocan como el máximo artillero de esa era.
Sin embargo, el peso del pasado no alcanza para torcer una negociación que hoy parece fuera de alcance. Con el mercado avanzando y otras prioridades sobre la mesa, en Núñez empiezan a asumir que el regreso menos pensado quedará, al menos por ahora, en el terreno del deseo.
