El presente del Manchester City dio un giro inesperado en apenas una semana. Luego de una larga racha sin derrotas, el equipo de Pep Guardiola encadenó dos golpes seguidos que encendieron las alarmas, con una actuación que dejó mucho que desear en Europa.
Después del traspié ante el clásico rival y del duro revés frente a Bodo/Glimt por la UEFA Champions League, el que tomó la palabra fue Erling Haaland. El goleador no esquivó el foco y eligió hacerse cargo del momento, con declaraciones que resonaron fuerte puertas adentro.
“Somos los responsables”: el mensaje de Haaland tras la derrota
Lejos de buscar excusas, el noruego fue directo y asumió el peso del resultado junto a otros referentes del plantel. “Tomo total responsabilidad, junto a Rodri, Donnarumma y Reijnders. Somos los jugadores experimentados”, expresó tras el partido.
En la misma línea, dejó una reflexión que expone el nivel de autocrítica del vestuario: “No es por señalar a nadie, pero tenemos que asumir más, porque no estamos siendo lo suficientemente buenos”. Y agregó una frase que golpeó fuerte: “Somos el Manchester City y no podemos estar así”.
El delantero fue todavía más duro al referirse a su propio rendimiento. “No tengo las respuestas, no pude convertir y quiero pedir disculpas. Esto es vergonzoso”, lanzó, dejando en claro que el presente lo atraviesa de lleno.
La sequía que preocupa en Manchester
Más allá del golpe colectivo, los números personales de Haaland también explican parte del mal momento. El atacante arrastra apenas un gol en sus últimos ocho partidos, una racha muy lejana a lo que suele ofrecer desde su llegada a Inglaterra.
En el cruce ante el conjunto noruego, sus estadísticas estuvieron por debajo de lo esperado: solo tres remates, una chance clara desperdiciada, cuatro pérdidas y 14 intervenciones con pelota en todo el encuentro. Registros que reflejan la falta de fluidez ofensiva del City en este tramo clave de la temporada.
Con el calendario apretado y la exigencia al máximo, el pedido de disculpas de Haaland marca un punto de inflexión. El City necesita respuestas rápidas y su máxima figura ya dejó claro que no piensa esconderse.
