Sabrina Rojas decidió hablar luego de que trascendieran versiones sobre una posible filtración de supuestas fotos íntimas de Luciano Castro. Con un tono firme y sereno, la actriz puso el foco en las consecuencias personales que este tipo de situaciones generan. Lejos del escándalo, eligió un mensaje que apuntó a la responsabilidad y al cuidado. También soltó el nombre de Valeria López como una supuesta nueva amante del actor.
Sin entrar en detalles explícitos ni alimentar rumores, Sabrina Rojas remarcó que detrás de cualquier noticia viral hay personas reales. En especial, subrayó la existencia de una familia que queda expuesta ante comentarios y especulaciones. Su postura buscó correr el eje del morbo para instalar una reflexión más profunda.
Parte de sus declaraciones en Sálvese Quien Pueda (América TV), fueron las siguientes: “Esta sensación que yo tenía cuando aparecía un enigmático y a mí me temblaban las piernas hasta que sabía que al final no éramos Luciano y yo. Es esta misma sensación que creo que le va a quedar a Griselda, si sigue con él, cada vez que digan ‘tenemos un infiel famoso”.
Y es que la actriz dejó en evidencia su incomodidad frente a la circulación de este tipo de contenidos. Si bien evitó confrontar de manera directa, marcó un límite respecto a la intromisión en la vida privada. Para Rojas, no todo vale cuando se trata de generar impacto mediático, ya que en 2019 se filtraron otras postales íntimas de Luciano Castro, ¡y toda la controversia también cayó sobre ella!
¿Qué dijo Sabrina Rojas de la nueva amante de Luciano Castro?
En este sentido, Rojas fue tajante al encarar a Valeria López y sus dichos: “Si yo soy Luciano y ella está mintiendo y no tiene absolutamente nada mío, no solo salgo hablar sino que le mando una carta documento (…) Ella no lo dice, pero su socio lo comenta de forma ambigua. Cuando vos querés decir que no estuviste con alguien lo decís. Decís ‘no, che, no hay manera, así que córtenla’. No hacés el chiste de ‘hola, guapa‘“.
Con todo este tema, se volvió a poner en agenda el debate sobre la privacidad y el respeto, especialmente cuando se trata de figuras públicas. Ante este escenario, Rojas expuso cómo estas situaciones no solo afectan a los protagonistas directos, sino también a su entorno más cercano. Su intervención aportó una cuota de sensatez en medio del revuelo.
Con sus palabras, Sabrina Rojas volvió a mostrarse firme y protectora de su núcleo familiar. Su mensaje trascendió la coyuntura y apuntó a una problemática más amplia. En tiempos de exposición permanente, la actriz pidió conciencia y límites. Una reacción que buscó cuidar a los suyos y poner paños fríos a la polémica.
