Los gobernadores de Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro y Santa Cruz solicitaron al Congreso de la Nación el tratamiento «urgente» de la Ley de Emergencia Ígnea durante las sesiones extraordinarias que se realizarán en febrero. El grupo de mandatarios patagónicos coincidió en la gravedad de la situación que afronta su región debido a los reiterados incendios forestales.
Según indicó la agencia Noticias Argentinas, los gobernadores de Río Negro, Alberto Weretilneck; de Chubut, Ignacio Torres; de La Pampa, Sergio Ziliotto; de Neuquén, Rolando Figueroa; y de Santa Cruz, Claudio Vidal; dialogaron en una reunión virtual sobre la propuesta que esperan se incluya en la agenda legislativa de febrero.
Los números de la crisis
Durante el encuentro afirmaron que durante los últimos meses se quemaron más de 168.000 hectáreas en La Pampa, 45.000 en Chubut, 10.000 en Río Negro, 6.000 en Neuquén y 700 en Santa Cruz, sumando casi 230.000 en toda la región.
Si bien el grupo de mandatarios destacaron y agradecieron el trabajo conjunto con el Gobierno Nacional a través del Sistema Nacional del Manejo de Fuego, aseguraron que la magnitud de los incendios y el impacto de la crisis climática requiere de más recursos y herramientas extraordinarias. También expresaron preocupación y elevaron el pedido de asistencia a las comunidades y zonas productivas afectadas.
La Patagonia insiste con el proyecto
Asimismo, los gobernadores informaron que se comunicaron con el ministro del Interior, Diego Santilli, a quien adelantaron su intención de pujar por la inclusión de la Ley de Emergencia Ígnea en la agenda de las sesiones extraordinarias que iniciarán el próximo 2 de febrero.
El proyecto plantea destrabar fondos extraordinarios, agilizar la incorporación de medios aéreos y equipamiento, asistir de manera directa a las poblaciones damnificadas, fortalecer la coordinación entre nación y provincias y planificar una respuesta integral ante incendios y sus eventuales consecuencias. El pedido surge además de un punto del Presupuesto 2026 aprobado por el Congreso, el cual destina 20.131 millones de pesos al Servicio Nacional de Manejo del Fuego, lo que significó una caída interanual del 53,6% de sus recursos.
