El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, expresó este domingo un respaldo explícito a la operación militar encabezada por Estados Unidos en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro. El pronunciamiento se dio durante la apertura de una reunión de gabinete en Jerusalén, donde el mandatario israelí destacó el accionar de Washington en la región.
Según NA, Netanyahu elogió la «firme decisión y acción de Estados Unidos para restaurar la libertad y la justicia«, y felicitó públicamente al presidente Donald Trump por el despliegue de fuerzas especiales que derivó en la detención del líder chavista. Para el jefe de gobierno israelí, el operativo marca un antes y un después en el escenario latinoamericano.
«América Latina está experimentando una transformación«, afirmó Netanyahu, al vincular ese proceso con el acercamiento de varios gobiernos de la región al eje político y estratégico conformado por Washington y Jerusalén. En su visión, la salida de Maduro del poder acelera un reordenamiento regional con impacto geopolítico de largo alcance.
Congratulations, President @realDonaldTrump for your bold and historic leadership on behalf of freedom and justice. I salute your decisive resolve and the brilliant action of your brave soldiers.
— Benjamin Netanyahu – ?????? ?????? (@netanyahu) January 3, 2026
Más apoyo de Israel a Estados Unidos
En la misma línea se expresó el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, quien sostuvo que la caída del mandatario venezolano abre una oportunidad inédita para recomponer las relaciones diplomáticas entre Israel y Venezuela, interrumpidas desde 2009 por decisión del entonces presidente Hugo Chávez. Saar acusó a Maduro de liderar redes de narcotráfico y terrorismo internacional, y consideró que su detención despeja obstáculos históricos para un acercamiento bilateral.
Tras el operativo concretado en la madrugada del sábado, el escenario político en Caracas se modificó de manera abrupta con la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada por parte del Tribunal Supremo de Justicia. Mientras tanto, Maduro permanece detenido en una prisión federal de Nueva York, a la espera de enfrentar un proceso judicial por cargos de narcoterrorismo.
Desde Jerusalén, el gobierno de Isael observa el nuevo contexto como una oportunidad para dejar atrás casi dos décadas de tensiones, marcadas por la cercanía del régimen venezolano con Irán y organizaciones como Hezbolá. Saar sostuvo que este giro permitirá a Sudamérica proyectar un futuro «alejado de estructuras ilegales», con mayor cooperación internacional.
Nicolás Maduro ya está en prisión
Mientras tanto, Nicolás Maduro pasó la noche en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn a la espera de ser juzgado por los delitos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos y delitos vinculados al uso de armas y artefactos destructivos. En caso de ser hallado culpable de todos estos cargos, la pena mínima sería de 50 años de prisión y podría pasar el resto de sus días en este cenrto.
