El Gobierno nacional definió el temario de sesiones extraordinarias de febrero en el Congreso de la Nación y sorprendió al excluir iniciativas centrales para el proyecto político de Javier Milei. Entre ellas se hallan la reforma del Código Penal, la Ley de Compromiso Nacional por la Estabilidad Fiscal y Monetaria y el controvertido DNU que reestructura el sistema de inteligencia.
La decisión habría respondido tanto a cuestiones de timing político como a la falta de garantías para lograr los votos necesarios, consignó NA. En ese marco, varias de las propuestas quedaron postergadas para el inicio del período ordinario de sesiones en las cámaras legislativos, previsto para marzo.
Qué proyectos quedaron afuera de las sesiones extraordinarias
La ausencia más llamativa fue la de la denominada ley de “regla fiscal”, que ya se había incluido en el llamado a extraordinarias de diciembre. El proyecto, que impone el déficit cero incluso en situaciones excepcionales como pandemias o catástrofes, generó fuertes reparos en bloques dialoguistas, que se resistieron a respaldar un esquema que limita el gasto público en cualquier escenario.
La iniciativa contaba con dictamen vigente y se había incorporado a una sesión de Diputados que finalmente se levantó por riesgo de falta de quórum. La norma propone sanciones a funcionarios y directivos de bancos públicos que incurran en gastos excesivos o en mecanismos distorsivos de emisión monetaria, alineándose con el axioma libertario de no gastar más de lo que ingresa, símbolo de la gestión Milei y su “motosierra”.
Otro proyecto relegado fue la reforma integral del Código Penal. Ésta es impulsada por la exministra de Seguridad y actual jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich. El texto, que pasaría de 316 a 920 artículos, busca una refundación del sistema penal con penas más duras, imprescriptibilidad de delitos gravísimos y la incorporación de figuras como el juicio en ausencia, la ley antimafia y un nuevo régimen penal juvenil.
La reforma también incluye un capítulo específico sobre delitos informáticos, que abarca desde estafas digitales y phishing hasta grooming, porno venganza y contenidos sexuales falsos creados con inteligencia artificial. Pese a su alcance, el intento de acelerar el debate a fines de 2025 no logró consenso suficiente y el proyecto quedó fuera del temario.
Una crítica desde la Izquierda
La exclusión que más indignación generó en la oposición fue la del DNU 941/2025, que amplía las facultades de la SIDE y reforma el sistema de inteligencia nacional. Sectores opositores buscaban tratarlo en febrero para anularlo en el Congreso, pero el oficialismo evitó habilitar su debate en extraordinarias.
Desde el Frente de Izquierda, el diputado Nicolás del Caño cuestionó duramente la decisión y acusó al Gobierno de priorizar la reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares mientras evita discutir el decreto. “El objetivo es reforzar el aparato represivo y darle superpoderes a la SIDE”, denunció, y advirtió que impulsarán movilizaciones si el DNU no es tratado en tiempo y forma.
