Javier Milei inicia esta semana una de las giras más relevantes de su gestión con el viaje a Davos, Suiza, donde participará del Foro Económico Mundial que se desarrollará entre el 19 y el 23 de enero. El Presidente buscará posicionar a la Argentina ante la élite financiera global en un contexto internacional marcado por fuertes tensiones geopolíticas.
La misión presidencial tiene un doble objetivo. Por un lado, presentar al país como un destino confiable para las inversiones. Por otro, profundizar su batalla cultural contra el colectivismo, en un escenario donde compartirá agenda con líderes internacionales de peso, entre ellos Donald Trump.
El momento central de la gira será el miércoles a las 11:45 (hora argentina), cuando Javier Milei suba al estrado principal del Foro de Davos. Se espera una exposición de unos 30 minutos, en la que ratificará su alineamiento geopolítico con Estados Unidos, defenderá la apertura comercial y volverá a cuestionar la agenda “woke” y a los movimientos de izquierda.
Expectativa por un nuevo contacto con Donald Trump
Más allá del discurso, gran parte de la atención estará puesta en los pasillos del foro. Existe expectativa por una posible reunión bilateral, o al menos un encuentro informal, entre Milei y Trump, en medio de un escenario internacional atravesado por la inestabilidad en Venezuela, la guerra en Medio Oriente y las tensiones en Irán.

Reuniones clave con los pesos pesados del sistema financiero
La agenda del miércoles incluye una intensa ronda de reuniones privadas con referentes del sistema financiero global. El mandatario argentino tiene previsto reunirse con Jamie Dimon (JP Morgan), Larry Fink (BlackRock) y David Solomon (Goldman Sachs), además de Brian Moynihan (Bank of America) y los presidentes del BBVA y Santander.
La presentación de Milei se dará pocos días después de la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, un hito que el Gobierno utilizará como argumento central para seducir a los inversores. Sin embargo, el foro también estará atravesado por debates sensibles de la agenda internacional, incluidos algunos ejes impulsados por Trump, lo que añade complejidad diplomática a una cumbre clave para la política exterior argentina.
