Semanas después de la operación militar de Estados Unidos en Venezuela, el presidente Donald Trump volvió a endurecer su discurso contra el gobierno de Cuba y dejó abierta la posibilidad de una nueva intervención si no se alcanza un acuerdo político. El mensaje fue difundido a través de sus redes sociales y se inscribe en la misma línea de presión que Washington viene ejerciendo tras la captura de Nicolás Maduro.
En una publicación realizada este domingo en Truth, Trump vinculó de manera directa a La Habana con el sostenimiento del chavismo durante los últimos años y apuntó al rol que, según su visión, cumplió el régimen cubano en Venezuela. «Cuba sobrevivió durante muchos años gracias al petróleo y el dinero de Venezuela. A cambio, Cuba proporcionó ‘servicios de seguridad’ a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡pero ya no!«, escribió el mandatario estadounidense.
La presión sobre Cuba
En ese mismo mensaje, el líder republicano hizo referencia al saldo humano del reciente operativo militar y aseguró que la situación cambió de manera drástica tras la intervención norteamericana. «La mayoría de esos cubanos murieron tras el ataque estadounidense de la semana pasada, y Venezuela ya no necesita protección de los matones y extorsionadores que los mantuvieron secuestrados durante tantos años», afirmó Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos fue más allá al plantear que, a partir de ahora, el resguardo de Venezuela quedará bajo la órbita directa de Washington. «Venezuela ahora cuenta con Estados Unidos, el ejército más poderoso del mundo (¡con diferencia!), para protegerlos, y los protegeremos». Frente a esto, el dirigente republicano sentenció: «¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba! ¡Cero!. Les sugiero encarecidamente que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde«.

Donald Trump va por más
Tras la «exitosa» intervención en Venezuela, los ojos del mundo se posaron sobre Donald Trump y su siguiente paso. El dirigente no se quedó atrás y advirtió a Cuba, Colombia y Groenlandia que podrían correr con la misma suerte que Nicolás Maduro, aunque Colombia y Groenlandia, administrado por Dinamarca, se mostaron firmes en no permitir el ingreso de tropas estadounidenses a su territorio.
Por el contrario, Cuba no respondió y sabiendo de las vulnerabilidades que atraviesa el pueblo, Donald Trump afirmó que podrían «liberar» a este país en su próximo movimiento geopolítico. Por ahora no hay vistas que vaya a ocurrir una segunda oleada de intervenciones, aunque a futuro podría ser un nuevo plan para los republicanos.
