La CGT volvió a tensar la relación con el Gobierno nacional y lanzó una fuerte advertencia por el avance de la reforma laboral impulsada por la gestión de Javier Milei. En declaraciones a TN, el secretario general de la central obrera, Jorge Sola, sostuvo que el proyecto vulnera derechos constitucionales y anticipó que, de avanzar en el Congreso, podría derivar en un nuevo conflicto judicial.
El dirigente sindical cuestionó que el Ejecutivo insista en definir la iniciativa como una “modernización”, al considerar que se trata de una reforma con un fuerte sesgo ideológico. Según planteó, lejos de ampliar derechos para los trabajadores informales, el proyecto “va en desmedro de los derechos individuales y colectivos” y apunta a debilitar la representación sindical.
Sola advirtió que uno de los ejes más preocupantes es el intento de modificar la estructura del sistema gremial. En ese sentido, mencionó la prevalencia del sindicato por empresa sobre el sindicato por actividad, las restricciones al derecho de huelga y las limitaciones al ejercicio sindical. “Muchas de estas cuestiones chocan de frente con el artículo 14 bis de la Constitución”, remarcó.
"ESTÁN DECIDIENDO SOBRE EL DINERO QUE NO ES DE ELLOS"
— Revolución Popular (@RPN_Oficial) January 15, 2026
-"Mientras tanto… ¿Quién piensa en los jubilados del futuro?"
Jorge Sola pasó en A dos voces y dejó muy en claro que esta reforma laboral es tocar de nuestro sueldo parte de nuestro futuro para que el empresario no tenga… pic.twitter.com/Qp0VwtQHBS
Advertencia por una posible judicialización
Consultado sobre una eventual reacción de la CGT, el dirigente fue contundente: “La judicialización se la van a buscar solos”. Recordó que durante el tratamiento de la ley ómnibus ya hubo una acción judicial impulsada por la central obrera que frenó parte de la reforma laboral. Además, cuestionó los resultados de los cambios ya implementados, al señalar que se perdieron 270.000 puestos formales, mientras solo se generaron 20.000 empleos genuinos.
Sola sostuvo que la iniciativa oficial está orientada a facilitar despidos y no a promover nuevas contrataciones. En ese marco, afirmó que para generar empleo se necesita un proyecto de inversión productiva, acompañado por una reforma tributaria que alivie la carga impositiva sobre pymes y empresas. “Hoy la presión fiscal ronda el 40% y así es muy difícil invertir”, afirmó.
Salarios y jubilaciones en el centro del conflicto
Otro de los puntos cuestionados fue la creación del fondo de cese laboral, que, según explicó, se financiaría con recursos del salario diferido de los trabajadores. “Ese dinero es parte de la jubilación futura. ¿Quién piensa en los jubilados del mañana?”, planteó el dirigente, al advertir que el esquema traslada costos del Estado y las empresas a los trabajadores.
Finalmente, Sola reclamó una mesa de diálogo amplia con participación de CGT, CTA, UIA, CAME y cámaras empresarias para discutir cambios consensuados. Aunque confirmó que la central obrera realizará “todas las acciones gremiales necesarias” si el proyecto avanza en el Senado, insistió en que el camino debe ser el consenso y no la confrontación.
