River intenta dar vuelta la página después de un año muy negativo. Con Marcelo Gallardo al frente, ya piensa en lo que viene. El foco está puesto en el 2026 y en la reconstrucción de un equipo capaz de volver a pelear arriba.
En ese marco, River se vio sacudido por una actuación que nadie esperaba en el cierre de la pretemporada en Uruguay. Tras el empate 0-0 frente a Peñarol en el Campus de Maldonado, el conjunto de Gallardo logró imponerse 4-2 en la definición por penales gracias a la figura de Santiago Beltrán. El arquero de apenas 19 años demostró tener la personalidad necesaria para los momentos de máxima presión.
Beltrán, el héroe de River ante Peñarol
Beltrán, quien ocupó el arco ante las molestias físicas de Franco Armani, se lució al tapar un penal clave a Ignacio Alegre. Voló sobre su palo derecho para asegurar la victoria a River. Este juvenil de 1,91 metros no solo demostró reflejos bajo los tres palos, sino también la capacidad para actuar como «líbero» fuera del área, resolviendo fallas defensivas con la solvencia que exige el manual de River. Su irrupción llega en un momento crítico para el arco, tras la salida de Jeremías Ledesma a Rosario Central y la lesión de Ezequiel Centurión.
La historia de Beltrán roza lo cinematográfico. En marzo de 2022, se sumó a la Quinta División de River tras haber jugado toda su vida únicamente en torneos amateurs con sus amigos, sin haber pasado nunca antes por un club de la AFA. A pesar de sufrir una rotura de ligamentos cruzados en 2024, su resiliencia lo llevó a ser sparring de la Selección Argentina por pedido de Lionel Scaloni y hoy, a ser el heredero directo de un campeón del mundo.
Tras el encuentro, el propio Armani lo felicitó con un gran abrazo, aconsejándole que disfrutara de una oportunidad que pocos tienen a su edad. Con la mirada puesta en el próximo sábado 24 de enero, Beltrán asoma como el posible titular para el debut oficial en el Torneo Apertura contra Barracas Central, en caso de que el capitán no logre recuperarse a tiempo. En River, la seguridad bajo los tres palos parece haber encontrado a su protagonista más inesperado.
