Fede Bal volvió a ser noticia luego de que reflotara una antigua controversia vinculada a una experiencia laboral pasada y a la reacción pública de Carmen Barbieri, quien no dudó en expresar su postura. Frente a este escenario, el actor optó por mostrarse calmo y firme, dejando en claro que no tiene interés en quedar atrapado en debates que considera cerrados y pertenecientes a otra etapa de su vida.
Al ser consultado sobre el tema, Fede Bal fue tajante y marcó un límite claro respecto a su participación en la polémica: “Tengo idea de todo, pero no tengo que hablar del tema en lo más mínimo”. En ese sentido, explicó que la situación volvió a instalarse en los medios a raíz de una propuesta que recibió su madre. “Mi mamá lo levanta, pero yo no me voy a meter. No es mi polémica y pasó hace un montón de años”, sostuvo, buscando desactivar cualquier intento de enfrentamiento.
El actor también repasó cómo vivió aquel episodio profesional que generó ruido en su momento. “Yo tuve una reunión, tuvimos la mejor, y nunca me llamaron. Mandé mensaje para saber si estaba todo bien y me dijeron que mi participación no iba a suceder”, relató. Aun así, evitó señalar culpables o alimentar versiones: “No voy a dar el titular de que Eugenia me bajó, pero si fue así, en definitiva me hizo un bien”.
Con una mirada reflexiva, Fede Bal destacó que esa situación terminó funcionando como un motor para su crecimiento. “Después de eso me empezaron a salir cosas muy lindas. El programa de Eugenia duró dos meses, lo digo con amor, no estoy tirando ningún palo ni siendo irónico”, aclaró.
Finalmente, habló del rol de Carmen Barbieri y de cómo cada uno maneja los conflictos. “Mi mamá se acuerda todas estas cosas, a veces levanta un guante y yo le digo que no son sus batallas, son las mías”, explicó. Y cerró con una frase que resume su vínculo: “Es la mejor mamá del mundo y la elijo todos los días, pero ella tiene su personalidad. ¿Y qué querés que haga yo con eso?”.
