River, con Marcelo Gallardo al mando, busca dejar atrás un 2025 para el olvido. El Millonario ya proyecta el 2026 con un objetivo claro: rearmar el plantel y volver a ser competitivo.
Bajo ese marco, la pretemporada de River en San Martín de los Andes marchaba bajo una planificación rigurosa. Sin embargo, sumó una cuota de máxima preocupación en el cierre del domingo. Durante el entrenamiento vespertino en doble turno, Gallardo recibió dos noticias que alteran sus esquemas.
Las malas noticias que recibió River
La jornada en River terminó de manera alarmante. Franco Armani y Marcos Acuña terminaron con inconvenientes físicos que encendieron todas las alarmas en el cuerpo técnico.
El panorama más complejo lo protagoniza el capitán de River. El arquero de 39 años sufrió una lesión muscular en el gemelo derecho. Según los primeros diagnósticos, se estima una inactividad de al menos tres semanas, lo que pone en serio riesgo su presencia en el debut oficial del 2026 ante Barracas Central. Ante esta baja sensible, los arqueros Jeremías Ledesma y Ezequiel Centurión se mantienen atentos para ocupar el arco «millonario».
Por su parte, el «Huevo» Acuña padece un traumatismo en el dedo gordo del pie izquierdo. Esta molestia es producto de un pisotón arrastrado desde la competencia oficial. Aunque reapareció con fuerza en la práctica, las evaluaciones preliminares indican que no sería de gravedad. Curiosamente, este inconveniente surge en paralelo a la llegada de Matías Viña, quien ya se realizó la revisión médica para convertirse en el nuevo refuerzo de River tras cerrarse un acuerdo por su préstamo con opción de compra.
Mientras el plantel asimila estos contratiempos, el mercado de pases de River sigue al rojo vivo. La dirigencia sufrió un revés luego de que San Lorenzo rechazara una nueva oferta por el defensor Jhohan Romaña. Además, en el horizonte de los rumores, persiste el interés de Gallardo por Sebastián Villa, a quien el DT considera una pieza clave a pesar de su pasado identificado con el máximo rival.
