Los países que integran la Unión Europea (UE) avanzaron este viernes en un paso decisivo al aprobar el acuerdo comercial con el Mercosur, el bloque integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. La definición se tomó en una reunión de embajadores de los 27 Estados miembros en Bruselas y habilita el tramo final hacia la firma formal del tratado, que demoró 25 años de negociaciones.
El entendimiento es considerado histórico y apunta a conformar una de las zonas de libre comercio más extensas del mundo. El acuerdo prevé una ampliación significativa del intercambio de bienes, servicios e inversiones entre ambos bloques, con efectos directos sobre el comercio internacional de las economías involucradas.
Argentina no para de lograr éxitos concretos para su gente.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) January 9, 2026
Después de 25 años, se aprobó el acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Más trabajo, más producción y más oportunidades de desarrollo e inversión. https://t.co/RSUPovDcig
La posición de cada bloque
Para la Argentina, el aval europeo es leído como una oportunidad estratégica para potenciar exportaciones, especialmente en sectores vinculados a la agroindustria y a las manufacturas de origen industrial. También aparece como una vía para atraer inversiones externas y consolidar vínculos comerciales estables con uno de los mercados más relevantes a nivel global.
Desde la Unión Europea remarcaron que el acuerdo permitirá diversificar socios comerciales, reducir barreras arancelarias y fortalecer relaciones con América del Sur en un escenario internacional atravesado por tensiones geopolíticas y disputas comerciales entre las principales potencias. En ese contexto, el Mercosur aparece como un socio clave para ampliar mercados y garantizar previsibilidad.
Pese al avance institucional, la aprobación no estuvo exenta de controversias dentro de la Unión Europea. En países como Francia e Irlanda, sectores agropecuarios expresaron un fuerte rechazo al acuerdo por temor a una mayor competencia de productos sudamericanos, especialmente en el rubro cárnico, lo que derivó en protestas, bloqueos y presiones políticas.
¿Qué falta para sellar el acuerdo?
Aunque el visto bueno de los Estados miembros representa un paso clave, el acuerdo todavía no entra en vigencia. El texto deberá ser firmado formalmente y luego ratificado por el Parlamento Europeo y por los parlamentos nacionales de cada país, un proceso que podría extenderse y volver a abrir el debate político en varios Estados.
