Las divisas generadas por las exportaciones de los sectores energético y agroexportador sostienen a las importaciones, lo que indica un perfil reprimarizador en la economía argentina.
Sin embargo, más allá de la creciente dependencia de estos sectores y sus exportaciones de combustibles y granos, en 2025 hubo un superávit de USD 11.286 millones, lo que indica que las divisas generadas por estos sectores productivos supera lo invertido en importación de productos.

No obstante, la consultora Abeceb, consultada por Noticias Argentinas, indica que este superávit se redujo en comparación al de 2024 (USD 18.928 millones) debido a un aumento de las importaciones que tuvo lugar en 2025.
Mientras las exportaciones tuvieron como origen dominante al agro y la energía, superando de forma holgada a otros rubros, aún siendo estos primarios o de escaso agregado de valor, las importaciones arrojaron subas en todos los rubros.
Declive de la manufactura industrial y agropecuaria
Mientras el sector agroexportador tuvo un balance anual positivo de USD 18.495 millones y el sector del combustible generó divisas por USD 6.663 millones, hay sectores, como el manufacturero, que se encuentran en declive como producto del aluvión importador.

Una de las industrias que más sienten el golpe de las importaciones es la automotriz, en la que se observó un déficit comercial de USD 8.394 millones, dos veces mayor al de 2024, que se refleja en una suba de medios de transporte importados y una caída de las exportaciones.
En términos generales, el sector manufacturero industrial presentó una caída del -12,3%. Mientras que el agregado de valor industrial agropecuario, cayó un -2,3%. Este último dato hace presuponer que las importaciones afectan la cadena de valor sobre los productos primarios del agro, privilegiando a las importaciones en dicha área.
