Zaira Nara es una de las figuras más queridas y discretas del mundo del espectáculo argentino. A lo largo de los años, la modelo y conductora se mostró como una de las pocas celebridades que logró mantenerse alejada de los escándalos y las controversias. Sin embargo, todo cambió en las últimas semanas, cuando Zaira comenzó a mostrar su romance con Robert Strom, un empresario y polista de renombre.
El amor entre Zaira Nara y Strom se hizo público en las primeras celebraciones del año en Punta del Este. La pareja fue fotografiada mientras paseaban tomados de la mano en un auto descapotable. Sin embargo, el brillo del nuevo romance de Zaira se opacó cuando la periodista Yanina Latorre, famosa por sus fuertes opiniones, lanzó una alerta sobre el pasado sentimental de Robert Strom.
Según la conductora de «Sálvese quien pueda«, el círculo íntimo de Strom no veía con buenos ojos la relación, debido a la inestabilidad emocional que él había mostrado en el pasado. «Me dicen que la familia de Robert estaba preocupada porque parece que es muy mujeriego y le gusta la joda», aseguró Latorre a través de sus redes sociales.
Latorre se despachó contra el novio de Zaira Nara
A lo largo de su análisis, Latorre hizo hincapié en el hecho de que la pareja de Zaira Nara, a pesar de ser un hombre de 37 años, nunca había mostrado un interés genuino por compromisos serios. «Nunca sentó cabeza», comentó. Según su análisis, en lugar de buscar una relación estable, Strom había preferido una vida nocturna llena de fiestas y aventuras. De esta manera, Zaira se enfrenta a la dura realidad de que su nuevo amor podría no ser tan perfecto como parecía.
Lo que Latorre también destacó fue la tendencia de muchos deportistas, como los polistas, a involucrarse con figuras del espectáculo como Zaira Nara. «Los polistas se hacen los cool, pero cómo le gustan las famosas», dijo con ironía. La periodista comparó su actitud con la de otros deportistas de alto perfil, como los futbolistas, que suelen estar en el centro de los medios por sus romances fugaces.

