Al final Max Verstappen puede quedarse tranquilo, como si hubiera algo capaz de poner nervioso al piloto neerlandés. La realidad es que Red Bull movió sus fichas y logró un bloqueo importante con el ingeniero de pista del piloto estrella, Giampiero Lambiase. Este joven italiano ha logrado quitarle el sueño a más de uno y al parecer fue Aston Martin el más decidió a ir en búsqueda de sus servicios para la temporada 2026 de la Fórmula 1.
Dentro del mundo de la máxima categoría, no solo los pilotos son los personajes más buscados. Muchas veces el libro de pases gira en torno a la parte trasera de los boxes y allí es donde se teje y se arman los rompecabezas que luego consiguen los éxitos de los pilotos. Paso con el mismo Aston Martin que fue en búsqueda de la capacidad y experiencia de Adrian Neweys y logró arrebatárselo a Red Bull. Esto también puede accionar un efecto dominó que al parecer logró interrumpir el equipo austriaco.
Aston Martin abrió la negociación y apostó fuerte. La propuesta para Lambiase era jugosa no solo en lo económico sino en lo profesional. El ingeniero pasaría a ocupar un cargo importante en la planificación del equipo obteniendo el poder de decisión dentro de una estructura que a priori promete ser revolucionaria y salir a pelear los títulos de pilotos con Fernando Alonso y de constructores con Neweys a la cabeza.
Lambiase no se va y Red Bull logra su objetivo
Red Bull ha decidido terminar con la novela y dejar en claro que Giampiero Lambiase seguirá como ingeniero de pista de Max Verstappen hasta el 2027 año en que se cumple su contrato actual. paradójicamente el mismo tiempo que tiene Max por delante dentro de Red Bull. Todo indica que no hay nada posible para lograr la salida de Lambiase antes de tiempo lo mismo para el piloto neerlandés. Aunque también se pensaba lo mismo de Christian Horner y de Helmut Marko.
Hay que recordar que Red Bull ha sufrido varias bajas en los últimos tiempos. No solo la parte alta de su dirigencia a mostrado cambios, también en la parte interna con la salida de piezas importantes en el armado del equipo. Todo ha sido muy vertiginoso y tal vez la ventaja que muestra la escudería de la bebida energizante es seguir siendo competitivo y no mostrar gritas capaces de romper el equilibrio que muestra ahora la escuadra que vuelve a meterse entre los candidatos para l titulo de piloto y de constructores.
Ya con motorización propia y el respaldo de Ford para encarar el proyecto más ambicioso de los últimos años, en Red Bull están tranquilo por que lograron mantener la dupla Mx-GP (como se lo conoce íntimamente a Giampiero Lambiase) y eso para los detalles finos es una gran noticia. No se rompe el equilibrio. Max sigue con su ingeniero y Lambiase seguirá teniendo la responsabilidad de guiar a Verstappen desde los pits en cada competencia. Un lujo que Red Bull no podía perderse.
