Melody Luz volvió a quedar en el centro de la escena luego de hablar sin filtros sobre su vínculo con Mariana Nannis. La bailarina fue tajante al referirse a la madre de Alex Caniggia y dejó en claro que la relación es inexistente. Sus declaraciones en el programa Sálvese Quien Pueda (América TV), generaron impacto inmediato por lo que el conflicto familiar volvió a quedar expuesto.
Sin rodeos, Melody Luz explicó los motivos por los cuales Venezia no se relaciona con su abuela. Según aseguró, se trata de una decisión tomada a partir de situaciones del pasado. La bailarina dejó entrever que hubo actitudes que marcaron un antes y un después. El cuidado de su hija es su prioridad absoluta.
En sus palabras, Melody fue clara al marcar límites. Sostuvo que no está dispuesta a permitir vínculos que no aporten cosas positivas a la vida de Venezia. La postura fue firme y sin medias tintas. El mensaje apuntó directamente a Mariana Nannis. “Si hay algo que no me interesa es una mujer que me dejó sin techo a ocho meses de embarazo. Esa situación fue terrible”.
Melody Luz no le habla a su suegra, Mariana Nannis
Las declaraciones no tardaron en generar repercusión en las redes sociales. Muchos usuarios respaldaron la decisión de Melody, mientras otros cuestionaron la exposición pública del conflicto. Una vez más, la interna de la familia Caniggia quedó bajo la lupa. El apellido vuelve a ser sinónimo de polémica. Y fue enfática al decir: “Lo que ella pensó es que yo soy una ocupa. Porque soy una negrita de San Martín para ella, con todo el orgullo del mundo. Lo que no pensó es que en mi panza yo llevaba sangre de su sangre”.
En medio de este escenario, Alex Caniggia se mantiene enfocado en su rol de padre y en su familia actual. Aunque no hizo declaraciones directas, el distanciamiento con su madre es un tema recurrente. La relación parece estar atravesada por heridas difíciles de sanar. El silencio también dice mucho.
De esta manera, Melody Luz dejó en claro su postura y marcó un límite definitivo. Lejos de buscar reconciliaciones forzadas, eligió priorizar la tranquilidad de su hija. La interna familiar suma un nuevo capítulo. Y la controversia, una vez más, queda instalada. Y remató: “Yo prefiero que mi hija, si tiene una abuela tan clasista, llame abuela a su real abuela, que es mi mamá”.
