Mónica Farro fue una de las invitadas a la mesa de Juana Viale y dejó una reflexión contundente sobre el presente y el futuro de las vedettes en la Argentina. Fiel a su estilo frontal, la actriz y bailarina no dudó en definirse como una excepción dentro de un género que, según su mirada, prácticamente desapareció tal como se lo conocía décadas atrás.
Durante la charla con Juana Viale en su programa de Canal Trece, Farro lanzó una frase que rápidamente se volvió viral. “Siempre digo que soy la única y la última vedette de Argentina. Al que le guste bien y al que no también. De mi generación porque después de nosotras, es que no vino realmente otra generación de vedettes, puede haber alguien que esté siendo conocida en el momento, le ponen un conchero y es vedette. No, no es”, sentenció, marcando lo que realmente piensa sobre el tema.
En ese sentido, explicó que la crisis del género no solo tiene que ver con una cuestión artística, sino también económica. “Yo creo que no hay tanto porque es muy caro, para hacer un género de Revista, necesitás 40 personas en escena”, detalló, remarcando que hoy resulta casi imposible sostener producciones de ese nivel en la cartelera teatral.
Lejos de victimizarse, Mónica Farro también habló de su experiencia personal sobre el escenario y la manera en que siempre vivió su rol. “Yo nunca me sentí cosificada en el escenario, puedo hacer de tonta con respeto, es un personaje”, aclaró, dejando en claro que para ella la vedette es una construcción artística que combina humor, baile y presencia escénica.
Por último, volvió a subrayar la importancia de la inversión para mantener viva la revista porteña. “Para hacer revista se necesita mucha plata”, concluyó, cerrando un debate que, frente a Juana Viale, dejó al descubierto la nostalgia por un género que supo brillar y hoy lucha por no desaparecer.
