La demanda judicial que Mauro Icardi presentó en Italia contra Wanda Nara sigue generando fuertes repercusiones y nuevas lecturas. En las últimas horas, el contenido del expediente despertó polémica porque muchos interpretaron que el futbolista no solo busca desligarse económicamente de su exesposa, sino también evitar el pago de la manutención de sus hijas Francesca e Isabella.
En el documento, Mauro Icardi sostiene que Wanda Nara cuenta con un patrimonio propio, ingresos millonarios y una independencia económica que, según su postura, la dejaría en condiciones de afrontar por sí misma los gastos familiares. Bajo ese argumento, el jugador plantea que no debería existir ningún tipo de obligación económica adicional de su parte tras la separación.
Este punto fue el que encendió el debate público, ya que para muchos la presentación judicial deja entrever una intención de desligarse de la manutención de las niñas. Si bien en el escrito se habla de responsabilidades económicas en general, la mención reiterada a la fortuna y actividad laboral de Wanda fue interpretada como una forma de justificar la ausencia de aportes económicos por parte del futbolista.
Mauro Icardi otra vez bajo la lupa
La demanda también solicita que la Justicia italiana determine la residencia, la custodia y el régimen de visitas de Francesca e Isabella, además de definir qué jurisdicción será competente para resolver estos aspectos. Este pedido refuerza la idea de un conflicto que no se limita al divorcio, sino que involucra de lleno la organización familiar futura.
Mientras el proceso judicial avanza, el enfrentamiento entre Mauro Icardi y Wanda Nara suma un nuevo capítulo cargado de tensión. La interpretación de la demanda como un intento de evitar la manutención familiar profundiza el conflicto y deja en evidencia que la batalla legal está lejos de resolverse, con consecuencias que exceden lo económico y tocan el plano más sensible del vínculo.
