No hay dudas de que Tomás Dente es una de las figuras más destacadas del mundo del espectáculo. El periodista siempre está pendiente de lo que sucede en las vidas de las figuras de la farándula, y tiene las declaraciones más picantes. Sin embargo, en esta ocasión, fue él quien fue noticia por su vida privada.
Y es que en conversación con Paparazzi, Tomás Dente se animó a dar detalles de su intimidad que nunca antes había compartido públicamente. “Yo no tengo depilación definitiva. Soy muy rústico, nada fuera de lo normal. A nivel estético sí me cuido, entreno. De chico jugaba muy bien al fútbol. Me encanta. Me parece un lindo deporte y lo juego de vez en cuando», comenzó.
Fue entonces que una frase llamó la atención: «Trato de descargar la líbido en el deporte porque no tengo sexo desde hace mucho tiempo”. En cuanto a la razón detrás de esta decisión, Tomás Dente contó: «No me faltan candidatos, candidatas y candidates. A los 50 me cuido mucho, pero no me hago mucho. Sí trato de dormir bien».
«Como sano, soy fundamentalista, no como carnes, trato de no ir al supermercado. Nada que no sea saludable. No consumo nada de góndolas, comidas crudas. Como en casa, frutas, verduras; tengo una huerta. No sé lo que es un paquete de galletitas o de fideos desde hace más de 15 años. Y no como una pizza desde hace 20. Muchas semillas, brotes, soja, tofu, hamburguesas de lentejas. Y mucha agua: no tomo gaseosa, cerveza ni vino. No me drogo. Un embole lo mío. ¿Quién va a querer tener sexo conmigo?», destapó.
Sobre si tiene que ver con algo sentimental, Tomás Dente explicó: «A veces siento que el enamoramiento es algo naif. Mis papás ya no están, pero de chico les preguntaba por qué dormían juntos, por qué compartían el baño. La monogamia es algo cultural. Soy religioso, pero es un mandato con el que nunca me identifiqué. Nunca me enamoré. Tal vez porque estoy muy enamorado de mí. Hay mucha cosa para analizar ahí… Lo veo improbable a esta altura de mi vida. Mi objetivo de vida no viene por ahí».
Además reveló que tampoco es de asistir a fiestas: «No me identifico. Laburo todo el tiempo con ustedes, gente con mucho ego. Hay yoismo y vanidades. Llego a casa y apago la tele y leo un libro, o salgo a correr. Son decisiones personales. Mi verdadera vida, y mis verdaderos vínculos, están fuera. Tengo algunos amigos (en el medio), pero pocos. Hoy en día no soporto a la gente que trabaja en televisión».
«Nunca estuve ni con un famoso ni con una famosa. Jamás. Mi vida sexual es muy aburrida. Cuando era chico, hasta los 20 fui un pobre que vivió mucho su sexualidad. La viví a pleno, pero después me apagué. A los veintis era más atractivo, más sexy, llamaba más la atención, y lo perdí. Eso de si está bueno o no, si te gusta o no, lo dejé hace mucho. Voy a otro lado. Como que la sexualidad quedó rezagada. Estoy bien así. Somos seres sexuales y el día que me toque volver al ruedo, olvidate. No voy por la vida queriendo agradar a nadie», cerró.

