Una situación inesperada alteró la tranquilidad de la Costa Atlántica durante la tarde del 12 de enero, cuando una ola de dimensiones inusuales irrumpió en las playas de Santa Clara del Mar y Mar del Plata, sorprendiendo tanto a turistas como a vecinos. El episodio dejó como saldo una persona fallecida y más de treinta heridos, además de provocar evacuaciones preventivas y un intenso despliegue de los servicios de emergencia en distintos sectores del frente costero a raíz del meteotsunami ocurrido en el mar.
Especialistas del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) explicaron que el fenómeno observado corresponde a un meteotsunami, al que definieron como un «tsunami muy suave«. A diferencia de los tsunamis clásicos, que se originan por movimientos sísmicos, este tipo de eventos se generan a partir de perturbaciones de la presión atmosférica asociadas a tormentas intensas y al pasaje de sistemas frontales.
Según detallaron, estas alteraciones ocurridas en la Costa Atlántica pueden amplificar de manera significativa las ondas oceánicas sobre la plataforma continental y, al alcanzar la costa, producir olas de varias decenas de centímetros o incluso superiores, como ocurrió en este caso.
¿Cómo se genera un meteotsunami?
Desde el ámbito científico remarcan que los meteotsunamis requieren una combinación muy precisa de variables para desarrollarse. La dirección y la velocidad de propagación de las perturbaciones atmosféricas, así como su amplitud y periodicidad, deben superar ciertos umbrales para que el fenómeno se potencie. Cuando esas condiciones coinciden, el resultado puede ser abrupto y violento, aun sin señales de alerta previas perceptibles para la población.
El reporte oficial de Defensa Civil describió el episodio como la aparición de «olas espurias» generadas por fuertes ráfagas de viento en la Costa Atlántica. Testigos presenciales relataron que, minutos antes del impacto, el mar se retiró de manera repentina, dejando sectores de la playa al descubierto, hasta que una ola con forma de pared avanzó con gran velocidad hacia la costa. Esa masa de agua, que según estimaciones alcanzó cerca de cinco metros de altura, rompió con fuerza sobre la orilla y arrastró personas, objetos y estructuras livianas.
Un fallecido y varios heridos
En cuanto a las consecuencias humanas, además de la víctima fatal, el sistema de emergencias informó que al menos 35 personas sufrieron heridas leves, principalmente golpes y raspaduras producidos por el arrastre del agua y el impacto contra la arena o elementos de la playa.
A este número se suman otros 19 heridos leves registrados en otras localidades de la Costa Atlántica. Tal fue la situación que un hombre de 30 años sufrió un infarto a raíz de este hecho y los guardavidas lograron reanimarlo en el momento, aunque se mantiene en estado crítico.
