River busca cambiar la imagen que dejó en 2025 bajo la conducción de Marcelo Gallardo. Después de un año fatídico, el entrenador y el plantel iniciaron el Apertura con victorias ante Barracas y Gimnasia. Esto, con la intención de reafirmar el proyecto y volver a ser protagonistas.
Bajo ese marco, River vive días de máxima efervescencia. El mercado de pases de 2026 sumó un capítulo que ilusiona y preocupa a los hinchas por igual. A la reciente confirmación de la joya ecuatoriana Kendry Páez, ahora se le suma el fuerte interés por repatriar a un viejo conocido: Rafael Santos Borré.
Atento River: cuál es la situación de Borré
Según informó el periodista César Luis Merlo, River sondeó formalmente la posibilidad de sumar al atacante colombiano. Lo hizo bajo una modalidad de préstamo por un año con opción de compra. Sin embargo, a pesar de que existe un interés real por parte de la dirigencia, la operación se presenta como un «sueño» sumamente difícil de concretar.
El primer gran impedimento es de carácter reglamentario. River no tiene cupo disponible para nuevos refuerzos. La salida de Lisandro Bajú hacia Montevideo Wanderers se utilizó exclusivamente para permitir la llegada de Kendry Páez. En este escenario, para que el club pueda inscribir a Borré, necesitaría concretar la venta o el préstamo de un integrante del actual plantel al exterior. Por ahora, no tiene ofertas firmes.
En segundo lugar, aparece la postura de su actual club, el Inter de Porto Alegre. La institución brasileña, que invirtió 6 millones de euros por su ficha en 2024, no tiene intenciones de desprenderse del jugador. De hecho, atraviesa un presente arrollador con 4 goles en 4 partidos en el inicio del año. Además, el contrato de Borré se extiende hasta fines de 2028 y su salario es considerablemente más alto de lo que se maneja hoy en el fútbol argentino, incluso para River.
Por último, existe una política institucional impulsada por el presidente Stefano Di Carlo. River decidió no comprar pases de futbolistas que se hayan marchado en condición de libres, tal como sucedió con Borré en 2021. Por el momento, solo existen charlas informales con sus representantes, mientras el hincha aguarda un milagro para volver a ver al máximo goleador de la era Gallardo con la banda roja.
