Realmente impactante fue lo que expusieron en Intrusos, el ciclo conducido por Adrián Pallares y Rodrigo Lussich para América TV. No solo sorprenden semana a semana con toda la información de lo que sucede en el mundo del espectáculo, sino que además impactan con sus primicias.
En esta oportunidad contaron con el testimonio de una de las figuras más picantes del mundo del espectáculo, María Fernanda Callejón. Se trata de un nuevo round entre la mediática y su hermana, Sandra Callejón. Nuevas acusaciones volaron entre las hermanas, y la guerra familiar volvió a estallar.
Todo se dio luego de que Sandra Callejón declarara que tiene ganas de ver el debut actoral de su sobrina, Giovanna Diotto. Sumida en la angustia, María Fernanda Callejón se manifestó al respecto y reveló que una reconciliación no sería posible, ya que le puso una restricción perimetral a su hermana que le impide acercarse a ellas.
“No voy a permitir que nadie se meta con nuestra hija. Ella no va a venir a Buenos Aires y no puede acercarse. Ella sabe”, lanzó María Fernanda Callejón en conversación con el equipo de Intrusos. La angustia se notó en su voz, y es que la mediática declaró que no quiere que esta situación opaque el momento que atraviesa su hija.
“Tiene una restricción. Ella hizo cosas, no yo. Yo no tengo tiempo ni de ir al baño. Arranco temprano con mi trabajo, criando a una hija de 10 años, enseñando a que respete y sea respetada. Yo no puse restricción de ningún tipo. Sabe que ella misma puso, no sé qué…”, apuntó María Fernanda Callejón.
“Mi hija no la quiere ni ver. (Sandra) no puede hablar de ella porque mi hija la bloqueó. No quiere saber nada con esta persona que ha destruido la última parte de nuestras vidas. Yo no puedo ver a mi papá, me lo secuestró hace años. Lo tiró en un geriátrico, el lugar donde él menos quería estar”, sentenció contundente María Fernanda Callejón.

