El ministro del Interior, Diego Santilli, preparó una semana cargada de reuniones con gobernadores provinciales para asegurar su apoyo en el próximo debate por la reforma laboral. La agenda de Santilli se verá cruzada por los trabajos para controlar los incendios forestales en la Patagonia, situación que reavivó el debate por la falta de respuestas concretas por parte de la Nación a las provincias en crisis.
Negociaciones en distintos frentes
La primera parada será en Chaco, donde se entrevistará con el gobernador aliado del Gobierno Nacional Leandro Zdero, para fortalecer la relación entre La Libertad Avanza y los legisladores locales. En paralelo a este trabajo, la senadora libertaria Patricia Bullrich y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, continuarán negociando con los principales bloques aliados en el Congreso.
Tras esta visita express, el ministro regresará a Buenos Aires para recibir al gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, en Casa Rosada el martes. Si bien el mandatario peronista mantiene su distancia con las posiciones del Gobierno Nacional, mantiene reuniones regulares con el oficialismo. La última instancia de diálogo sucedió en diciembre, donde también participó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
¿Cómo continuará el trabajo de Santilli?
El miércoles, Santilli viajará a la Patagonia junto a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, para recorrer las zonas afectadas por los incendios. Recientemente, el ministro se entrevistó con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, para coordinar una respuesta conjunta y ayuda para combatir el fuego, por lo que no consideraría primordial mantener otra reunión. Asimismo, tampoco se confirmó un encuentro con el gobernador rionegrino Alberto Weretilneck.
Ya el jueves, Santilli se desplazará a Mendoza para reunirse con Alfredo Cornejo, quien también mantiene un vínculo estrecho con Casa Rosada y la gestión de Javier Milei. El ministro replicará y visitará otras provincias a lo largo de todo enero en busca que garantizar el apoyo necesario para el proyecto de «modernización laboral» propuesto por el gobierno libertario, cuyos detalles todavía analizan.
