Mientras River pone el foco en el arranque del Torneo Apertura, la dirigencia avanzó por un camino distinto al de los refuerzos. En silencio, y sin filtraciones previas, el club confirmó una incorporación que no impacta en el once de Marcelo Gallardo, pero sí en la estructura institucional del Millonario.
La decisión fue impulsada desde las oficinas y contó con el aval directo de Stefano Di Carlo, quien cerró el acuerdo y oficializó el arribo de un nombre con peso propio en la historia reciente del club.
El anuncio que tomó por sorpresa a River
En un momento donde el mercado parecía en pausa, River anunció la llegada de David Trezeguet para cumplir funciones institucionales. El ex delantero campeón con el club aceptó la propuesta y regresó a Núñez para asumir un nuevo rol vinculado a la representación y el desarrollo de alianzas estratégicas.
La noticia llamó la atención porque no responde a una urgencia deportiva, sino a una búsqueda de jerarquía y presencia internacional en áreas clave del club, un eje que la actual gestión pretende profundizar.
Qué tareas tendrá Trezeguet en su nueva etapa
Según detallaron desde el club, Trezeguet participará en la gestión de acuerdos comerciales, colaborará en activaciones con sponsors y representará a River en eventos oficiales, tanto deportivos como institucionales. Además, será parte de encuentros protocolares y acciones de vinculación con actores relevantes del fútbol y la industria del deporte.
También se explicó que su función incluirá instancias de relacionamiento con referentes locales e internacionales, siempre en coordinación con las áreas correspondientes del club, lo que refuerza la idea de un perfil estratégico más que simbólico.
Un gesto que marca el rumbo de la gestión
El regreso de Trezeguet no es casual ni decorativo: refleja un cambio de enfoque en la conducción de River, que busca apoyarse en figuras con identidad y recorrido para fortalecer su posicionamiento fuera del campo de juego. En Núñez entienden que el crecimiento institucional también se juega lejos del césped, y este movimiento va en esa dirección.
Sin mover fichas en el plantel, River dio una señal fuerte y sumó experiencia, nombre propio y pertenencia en un área cada vez más determinante para el futuro del club.
