River volvió a quedar en el centro de una novela de mercado que promete capítulos intensos. Luego de cerrar los arribos de Aníbal Moreno, Fausto Vera y Matías Viña, la dirigencia avanzó por un nombre que Marcelo Gallardo considera clave para potenciar el ataque, aunque en las últimas horas apareció un actor inesperado que encendió las alarmas en Núñez.
El Millonario apunta a reforzar zonas sensibles del equipo y, entre ellas, la delantera ocupa un lugar prioritario. En ese contexto, las gestiones comenzaron a acelerarse por un futbolista del medio local que viene de destacarse pese al mal momento de su equipo.
El acuerdo que River tenía encaminado
La operación empezó a tomar forma semanas atrás, cuando Stefano Di Carlo activó contactos formales para avanzar por Santino Andino, figura de Godoy Cruz, club que evalúa vender tras su reciente descenso. Desde Mendoza nunca cerraron la puerta y vieron con buenos ojos una transferencia para equilibrar las finanzas.
Con el correr de los días, en River crecieron las expectativas. Según distintas versiones periodísticas, existía un acuerdo de palabra entre los clubes, lo que dejaba la sensación de que el delantero estaba a un paso de convertirse en refuerzo para el plantel de Gallardo de cara a la próxima temporada.
El club europeo que sacudió la negociación
Cuando todo parecía encaminarse, el escenario cambió de golpe. Sebastián Srur reveló una información que alteró los planes del Millonario: “Se complica lo de Santino Andino a River. Apareció un club europeo e hizo la misma oferta: 4 millones de dólares”.
Horas más tarde se conoció el nombre del protagonista que irrumpió en la puja: Panathinaikos, que aceleró y presentó una propuesta idéntica a la de River, poniendo la definición en un punto límite y trasladando la decisión final al jugador.
La decisión que puede cambiar el mercado de River
Con dos propuestas similares sobre la mesa, el futuro de Santino Andino quedó sujeto a su elección personal. Por un lado, la posibilidad de emigrar al fútbol europeo; por el otro, convertirse en una alternativa ofensiva para Marcelo Gallardo en un River que se prepara para un 2026 cargado de desafíos.
En Núñez saben que el desenlace puede resolverse en cualquier momento. Mientras tanto, el mercado vuelve a demostrar que, incluso cuando un pase parece encaminado, una llamada desde Europa puede cambiarlo todo.
