Mientras River afina detalles para el arranque del Torneo Apertura bajo el mando de Marcelo Gallardo, una novedad sacudió el mercado. Luego de perder objetivos que eligieron Europa, el foco viró hacia una alternativa tan ambiciosa como inesperada: Claudio Echeverri.
La búsqueda responde a una necesidad concreta del cuerpo técnico: falta de desequilibrio individual y un revulsivo creativo. Ese déficit aceleró contactos en silencio cuando apareció una traba que nadie esperaba del otro lado del Atlántico.
El problema de cupos que abre una ventana
Aunque el juvenil ya está en España para sumarse a Girona, su inscripción quedó en suspenso por falta de cupos de extranjeros. La salida del colombiano Jhon Solís no se destrabó y el calendario apremia, un combo que generó incertidumbre en LaLiga.
Con ese escenario, River consultó condiciones por un nuevo préstamo. El dato clave es que el jugador todavía no fue presentado oficialmente, lo que mantiene abierta una posibilidad que Gallardo pretende capitalizar para reforzar el mediocampo.
La frase que sacudió al City Group
La historia sumó un capítulo decisivo cuando trascendió la postura del propio futbolista frente al dueño de su pase, Manchester City. La definición fue contundente y encendió todas las alarmas: “juego en River o en el City”.
Ese posicionamiento personal, sumado al cuello de botella administrativo en Girona, pone presión sobre el City Group y le da a River una carta fuerte para insistir por seis meses más.
Un cierre que depende de horas
En Núñez saben que el margen es mínimo y que las próximas horas serán determinantes. Si Girona no logra liberar cupo, la chance del regreso gana fuerza; si aparece la solución, Europa se impone. Para Gallardo, es la oportunidad de sumar el refuerzo más impactante de 2026 sin romper el mercado.
